viernes, 30 de agosto de 2013

COMO VIVEN LOS QUE DEFIENDEN EL YASUNI



Compañeros de (Izquierda), tomando en cuenta lo implacable
que tiene que ser la verdad, quisiera preguntar… me urge…
Silvio Rodríguez

“Decidimos ya no continuar con el proyecto ecológico porque los burócratas que lo dirigían no vivían así”, me decía un amigo que produce alimentos orgánicos refiriéndose al hecho de la incoherencia entre el trabajo y la manera de vivir. Yo le comprendí totalmente, cuando hace algún tiempo yo también decidí no continuar con otras burocracias, así cuando milité en la Izquierda y vi que muchos de mis compañeros revolucionarios no vivían así, cuando me gradué de abogado para hacer justicia y me di cuenta que mis compañeros abogados y jueces no vivían así, cuando como profesor colegial y universitario escuchaba a mis compañeros profesores que criticaban al sistema educativo pero sus hijos no vivían así.

Abandoné la militancia de izquierda, el ejercicio de la abogacía, la docencia universitaria para caminar con gente que sí vivía así, y decidí buscar otros medios y formas de lo que yo creía era revolucionario: amar la naturaleza, la cultura andina, las formas sagradas de vida… Durante estos años me encontré de todo, con ecologistas que no vivían así, con indígenas que no vivían así, con espirituales que no vivían así.  Lo más triste fue encontrarme con dirigentes y líderes que no vivían así. Pero dentro de todo esto lo más interesante fue ver que si había gente que sí vivía así, y no se declaraban ecologistas, ni luchaban por el ecologismo militante, ni trabajan para fundaciones, ni tenían aspiraciones políticas, sino que hacían de su vida diaria un ecologismo, un etnicismo, un vitalismo, un amor pleno a la naturaleza, a la cultura andina, a los hermanos indígenas, a las mujeres, etc.

Ahora con mucha alegría veo que algunos están defendiendo el Yasuní. Muchos izquierdistas compañeros míos están de ecologistas, etnicistas, pachamamistas… Cuando yo tomé ese camino hace más de 20 años, algunos de esos compañeros me decían: “hecho el shaman”, “hecho el indio”, “folclórico”, “disfrazado”. Y algunos indígenas pensaban de mí: “impostor”, “aprovechador”, “usurpador”. Pero como dicen los maestros: la vida da vueltas. Y ahora me pregunto si será verdad ese cambio de los izquierdistas.  Dicen algunos detractores que como se les acabo el discurso comunista luego del fracaso del “socialismo real” ahora se han vuelto defensores de la naturaleza, de los indígenas... ¿Será así? Daniel Cohn-Bendit líder de Mayo del 68 en París, decía algo así en su libro “La revolución, y nosotros que la quisimos tanto”, luego de que algunos revolucionarios se volvieron empresarios y otros ecologistas.

Compañeros de Izquierda tomando en cuenta lo implacable que tiene que ser la verdad, quisiera preguntar… me urge… saber si viven así: Han cambiado su modo de vida y no son parte del cambio climático contaminando al mínimo con sus vehículos, tratando de utilizar bicicletas o buscando otros medios para evitar soltar más gases de invernadero? Han puesto paneles solares u otros medios en sus casas para no consumir tanta energía eléctrica? Consumen productos orgánicos y evitan intoxicarse con comida chatarra? Se visten con ropa natural y cuidan de no comprar ropas sintéticas que afectan la salud? Se curan con medicinas alternativas y de las abuelas para no ser parte del negocio de la medicina química y de las grandes farmacéuticas? Sus hijos estudian en colegios alternativos o hacen educación en casa, evitando que vayan a las escuelas de la castración que tanto critican? Bautizan a sus hijos en las iglesias pedófilas, usureras, dogmáticas, alienadoras, o se han abierto a la cultura y la espiritualidad andina? Cuánto conocen de filosofía tetrádica andina? Han leído a los cronistas españoles que cuentan la “otra historia” como Bartolomé de las Casas, el padre Motolinía, El padre Acosta, Pedro Cieza de León,  Martin de Murua, etc.? Han leído a los intelectuales e investigadores andinos como Carlos Milla Villena, Javier Lajo, Simón Yampara, Javier Medina, Mario Torrez? Cómo se llaman sus hijos: Inti, Amaru, Tupaq, o Lenin, Pabel, Stalin, Mao? Han dejado de ver la televisión para no ser parte de la enajenación? Compran sus productos personales a los pequeños productores y no dan su dinero a los grandes centros comerciales y grupos capitalistas a los que dicen combatir?  Buscan siempre que su dinero circule entre los sectores de menos ingresos, evitando que vayan a sectores medios y altos? Tienen sirvientas que les arreglan las casas, les lavan la ropa, y encima les pagan igual que los demás? Su casa es ecológica, con arquitectura rústica, con muebles naturales y su decoración interior invita a la serenidad? Tienen huertos orgánicos, están rodeados de flores, su entorno es verde? Recogen el agua lluvia? Dividen las basuras orgánicas y las desechables? Etc., etc. (Solo anoto lo básico, para no ir más lejos)

Compañeros ecologistas, tomando en cuenta los últimos sucesos… quisiera preguntar… me urge, pero principalmente a Correa: si ha fomentado algo de lo que aquí señalamos, si está en sus prioridades, si es su visión de país, si es la guía que le dirige en su gobierno? Nada -en realidad-, solo bellas palabras, como cuando fue candidato en el 2006: “estamos totalmente comprometidos con el ambiente… en nuestro programa de gobierno el ambiente es un eje transversal… yo mismo como profesor de economía ambiental sé que el futuro del Ecuador es el ambiente… por favor que cada ecuatoriano cuide el medio ambiente como una joya porque ahí está nuestro futuro”. Entonces, como el “socialismo real” les falló a algunos izquierdistas se hacen ecologistas, y como ahora el mundo le volvió a fallar a Correa se hace el que llora con Baki (es la decisión más difícil de mí gobierno) y culpa a los demás ("El factor fundamental del fracaso es que el mundo es una global hipocresía”).  Y repite como niño malcriado: “entonces como no me dieron la plata voy a explotar para que vean y se arrepientan de no haberme dado lo que les pedí”.
Compañeros indianistas, tomando en cuenta nuestras tradiciones hasta cuándo vamos a estar esperando del mundo, dependiendo de los otros, copiando del primer mundo en crisis, repitiendo teorías de otras latitudes. Hasta cuándo vamos a seguir llorando y echando la culpa a los demás. Como decía una amiga: “me importa un carajo que nos den un centavo los extranjeros, lo que importa es lo que hacemos nosotros.”

Nos falta mucho compañeros de Izquierda, ecologistas, indianistas… tenemos que vivir así (a mí también me falta más). El Yasuní no solo está en la amazonia, está en Quito, en nuestra casa, en nuestro trabajo, en todo el Ecuador y en todo el mundo. Cuando defendamos al Yasuní en nuestro corazón y en cada paso que demos ahí será verdadero (empiezo por mi). Quiero creer que es así, que los jóvenes ya viven así, que al menos esa es su próxima intención. Caso contrario, cuando no se vive así -en la vida simple y corriente- se llega a un puesto de poder -como Correa y otros- y sale lo que verdaderamente somos, es decir, la manera en que vivimos.

Tiene razón Mujica de Uruguay cuando dice que el poder no cambia a las personas, solo deja ver más claramente lo que realmente son. Por eso creo más en los “anti-sistema” y “los contra-sistema”, que ya viven así, que no están esperando llegar al poder para vivir así. Ahí está el nuevo mundo, el proyecto alternativo para un nuevo sistema socio-económico (el Sumakawsay es parte de ello). Paradójicamente algunos Izquierdistas les dicen que son contra-revolucionarios, románticos, idealistas, soñadores. ¿Quiénes serán verdaderamente? Dime como vives y te diré quién eres. Seguramente, yo también soy un salvaje que no entiende nada, como decía el jefe Seatle.

En todo caso, me alegro de verles ambientalistas, andinos, étnicos… y espero que sea verdadero. Que alguien me diga que verdaderamente han cambiado y más que todo quisiera saber que ya viven así.  Aplaudo que luchen por el Yasuní y espero que no sea un pretexto para darle un golpe político al Correa, para captar nuevos militantes, para usarlo como trampolín a sus intereses. Seguramente -alguien dirá- que soy un ingenuo al creer algo así. Pero me abro y espero no estar equivocado una vez más. Aspiro que esto no sea otro fracaso como el del “socialismo real”. Que alguien me lo diga… me urge tanto.

Atawallpa Oviedo Freire
Multiversidad Yachay Wasi


domingo, 25 de agosto de 2013

480 AÑOS DE LA MUERTE DE ATAWALLPA





Hoy 29 de agosto se cumplen 480 años de la muerte del inka quiteño Atawallpa (otros historiadores dicen que fue el 26 de julio) pero casi nadie dice nada de este acontecimiento. Ni siquiera la CONAIE, la ECUARUNARI, ni la Izquierda, ni el gobierno, ni todos quienes se dicen defensores de nuestra cultura, de los indígenas, de nuestro patrimonio, de nuestra ancestralidad. Hoy los únicos que están haciendo algo son el pueblo de Karanki a consecuencia de que el Alcalde de Ibarra Jorge Martinez (correísta) quiere destruir la plaza donde está el monumento de Atawallpa que está construido sobre una antigua waka, para ahí hacer un parque y un espacio deportivo. Todo ello con el aval y apoyo de Correa a través del Ministerio de Cultura y del Instituto de Patrimonio Cultural.
Entre las figuras políticas, el único que se ha levantado hasta ahora es el historiador Enrique Ayala Mora, quien justificadamente ha señalado “Atahualpa no ha merecido el homenaje nacional de un monumento que corresponda a su importancia histórica. Aparte de haber dado su nombre al estadio olímpico de Quito y haber construido un busto o estatua menor, en la capital no se levanta un recuerdo adecuado a su memoria, como corresponde a su dignidad. Hay en el resto del país varios bustos y una que otra estatua, especialmente aquella de su nativa Caranqui, pero el Inca quiteño no ha tenido la suerte de gobernantes de mucha menor envergadura, que ocupan lugares de mayor importancia en la geografía nacional. Esa es una deuda pendiente.”
A esto habría que añadir una anécdota: En una de las primeras y pocas visitas que realizó el Rey Juan Carlos de España al Ecuador, como símbolo de respeto o quizás de adulación al pueblo ecuatoriano (quién sabe), había decidido poner una ofrenda floral en el Monumento al “Rey Atahualpa”. Para sorpresa de él, le dijeron que no había en Quito un monumento a Atahualpa. Increíble, para caerse como condorito. El rey de España había dado por sentado que existiría un monumento al “ícono de la cultura nacional ecuatoriana” (Ayala Mora). Quien podría haber imaginado semejante deshonra. El heredero de la Corona Española quería hacerle un homenaje y los ecuatorianos herederos de Atahualpa ni siquiera le habían hecho una estatua en la capital del Ecuador. ¡Qué vergüenza¡ Después de este triste episodio, construyeron un pequeño monumento en la ciudadela Atahualpa, al sur de Quito. Nada más. Incluso en la alcaldía de Mahuad el gobierno municipal de Andalucía ofreció dinero para construir el Monumento pero se declaró desierto el concurso a pretexto de que las obras presentadas no satisfacían al jurado, como consecuencia se retiró la idea. ¡Pobre país colonizado!
Será casual el acto de Mahuad y de todos quienes han sido incapaces de hacer un monumento y más que eso de reconocer a quien fue nuestro último líder, quien representa todo el espíritu de nuestros ancestros, que es el máximo representante de nuestra ancestralidad. Casi nada se ha hecho en estos 480 años, solo hay un estadio, una calle, un centro comercial, un barrio, unos pueblos que llevan su nombre; pero hay más monumentos y nombres de invasores en todo el territorio nacional. Ese es el reflejo –entre otros- del colonialismo, de un pueblo enajenado, embrutecido con el futbol, las telenovelas, las sabatinas.
Pero vamos despertando, no fue casual ni un azar cuando nuestros abuelos hablaron del Retorno del Inkarri, de Wirakocha, y de todos nuestros guías y maestros. Es más, ya están regresando, lo están haciendo a través del sumak kawsay, de los derechos de la naturaleza, y de todos aquellos que tenemos la conciencia activa de nuestras tradiciones en nuestro corazón. De aquellos que sabemos que no somos nada sin nuestro pasado, porque sabemos que lo que nos guía para seguir caminando es el pasado, la experiencia acumulada del conocimiento y la sabiduría de todas las generaciones anteriores. Mientras otras familias y pueblos desprecian a sus abuelos y los votan en los asilos, nuestros abuelos son lo más sagrado porque sin ellos no estaríamos acá, porque el futuro depende de lo que hagamos en el presente a partir de valorar el pasado, es decir, de nuestras raíces. Sin raíces no hay frutos. Así de sencillo.
Dr. Atawallpa Oviedo Freire
MULTIVERSIDAD YACHAY WASI


MARCHA POR LA DIGNIDAD Y LA VIDA
El 29 de agosto se cumplen 480 años de la muerte de Atawallpa, símbolo de nuestra identidad y sabiduría milenaria. Irónicamente el Alcalde de Ibarra y el Ministerio de Cultura pretenden en esta misma fecha destruir la plaza de Karanki donde está el monumento al Inka-Kitwa, el templo al sol y demás elementos patrimoniales de nuestra tradición milenaria. En el extranjero hablan de sumak kawsay, de derechos de la naturaleza, de defensa de nuestro patrimonio, pero la verdad es todo lo contrario.
Convocamos a todos los ecuatorianos a LA GRAN MARCHA POR LA DIGNIDAD, en defensa de nuestra cultura y en preparación a los 500 años de la llegada de los conquistadores a tierras andinas (2033). Desde Kitu (Quito) hasta el pueblo de Karanki en Ibarra. Marcha motorizada, para decirle al mundo que aquí estamos los hijos conscientes, despiertos y activos para engrandecer nuestro valor más grande, que es nuestra tradición sin ella no somos nada.
Programa: salida sábado 31 de agosto 8h30 desde el Ministerio de Cultura, Av Colón y Juan León Mera. A las 13h concentración en la Plaza de Karanki. Saludo a los participantes. Conferencia. Programa artístico. Formación de la RED DE COLECTIVOS POR LOS 500 AÑOS DE PERMANENCIA DE NUESTRA CULTURA. Despedida.
ORGANIZAN: Multiversidad Yachay Wasi, Movimiento Alter-nativo Vitalista, Colectivo Kitu Milenario, Movimiento Sumak.
NOTA: TODOS LOS COLECTIVOS QUE QUIERAN INTEGRARSE A ESTA MARCHA HACERNOS LLEGAR SU ADHESION PARA HACERLO PUBLICO

viernes, 23 de agosto de 2013

DEMOCRACIA ¡YA¡

CARTA AL PRESIDENTE CORREA

“El poder no cambia a las personas,
solo revela quiénes verdaderamente son”.
José Mujica

"Así como queremos la naturaleza, también queremos sacar de la pobreza", ha dicho Ud. señor Rafael Correa. Pero resulta que desde hace 500 años nos vienen diciendo lo mismo, lo dijeron los conquistadores y lo han repetido en estos casi 200 años de republicanismo los gobiernos pseudo-democráticos que nos han precedido al suyo. Todos los presidentes han llegado al poder con sus teorías económicas y no han resuelto la pobreza, ni en el Ecuador ni en otro lugar del mundo. Cada cual llega al gobierno con nuevos experimentos y nuevas aventuras, pues cada cual se cree el salvador, el que tiene la receta, el sabelotodo, etc. Todos los predestinados -en todos los tiempos- que han querido sacar de la pobreza u otra cosa han fracasado. Pues nadie salva a nadie, sino que cada uno se “saca” a sí mismo, y solo ahí es cierto, verdadero y profundo.
Y ahora nos viene con el mismo discurso, de que Ud. nos va a “sacar de la pobreza”. Cuando todos habíamos pensado que al gobierno llegaba un líder capaz de organizar a su pueblo, para que este mismo pueblo con su propia inteligencia y capacidad se saque de la pobreza. Ahora resulta que Ud. es nuestro salvador. Supongamos que sus teorías económicas son acertadas –lo cual no lo creo- por qué no permitir que el pueblo organizado, analice, discuta, planifique, materialice su propio proceso de cambio. Hasta cuándo los presidentes van a experimentar cada cuatro años con el destino de 14 millones de ecuatorianos. Hasta cuándo los ecuatorianos van a asumir su propio camino sin esperar que alguien venga a resolver lo que corresponde a cada uno.
No necesitamos más presidentes ni líderes -en cualquier forma y nivel de organización-, que actúen como profesores y nos pasen conocimientos, queremos maestros que sean facilitadores, motivadores, para aprender y asimilar por nosotros mismos.  No queremos líderes mesiánicos que nos vengan a salvar de cualquier cosa, sino unos que nos motiven a organizar el cambio desde abajo, no desde los meritocráticos ahora en la cúspide piramidal.
De nuestra parte, no queremos un Presidente que llega al poder y hace del Estado su instrumento de salvación (estatismo), tampoco queremos a alguien que festina los dineros del Estado y entrega el poder a pequeñas élites económicas (liberalismo), queremos un presidente que fortalezca y promueva las formas naturales comunitarias, cooperativas, colectivas, asociativas, para que el pueblo organizado así decida su propio futuro (sumak kawsay). No queremos un pos-neoliberalismo que nos lleve a un capitalismo de Estado, no queremos un desarrollo que nos conduzca a un capitalismo meritocrático. No queremos salir de larga noche neoliberal sino de la larga noche del capitalismo, y no solo del capitalismo sino del antropocentrismo, del cientificismo, del reduccionismo, de lo tecnomórfico, de lo instrumental, de lo patriarcal, etc. Queremos un sistema más allá del capitalismo y del estatismo socialista, un sistema estructurado y organizado en forma horizontal-espiralada, para que todos participemos abierta y concretamente en dirigir las políticas nacionales, empezando por lo sectorial  (barrios) hasta llegar a lo general (país).
En este sentido reclamamos democracia ¡ya¡, queremos ser partícipes directos de nuestro éxito o fracaso, queremos asumir plena responsabilidad en nuestro camino por la vida. No queremos que nadie nos saqué de la pobreza, queremos sacarnos nosotros mismos y queremos delinear esos caminos. Ud. dice que ahora sí gobierna el pueblo en el Ecuador, cómo, de qué manera, por qué medios. O acaso Ud. se siente el pueblo? Ud. tiene la pretensión de decir que sabe lo que quiere el pueblo? Correa es el pueblo?
Entonces, queremos consulta sobre el Yasuní, que seamos nosotros los que nos equivoquemos o no, y no solamente Ud. Exigimos consulta, participación en las grandes y pequeñas decisiones. Queremos que Ud. “mande obedeciendo” y no mande mandando. Queremos un Gandhi, un Mandela, un Luther King, que se mueve con el pueblo y no que mueve al pueblo a su designio, por más acertado que pudieran ser sus puntos de vista. No queremos más reyes republicanos que absolutizan el poder y como choferes nos llevan por sus propios despeñaderos. Queremos conducir nuestra vida, nuestro país, nuestro mundo. Basta de salvadores de todo tipo, si saldremos de la pobreza que sea por nuestra capacidad y porque lo merecemos, no porque ningún meritocrático así lo cree o lo sueña.
Atawallpa Oviedo Freire

Movimiento Alter-nativo Vitalista

lunes, 19 de agosto de 2013

MUJER Y MESTIZA


La nueva Coordinadora Nacional de Pachakutik Fanny Campos ha señalado que -entre otras- de las condiciones o cualidades por la que ella fue elegida,  es que Pachakutik está dando espacio a una mujer, más cuando soy mestiza.” (Diario Hoy 18-08-13). Nos alegramos que una mujer esté al frente pero el solo hecho de ser mujer no asegura nada per se. Aquí es importante tomar en cuenta lo que señala Casilda Rodrigañez al hablar de la mujer patriarcal, o Claudio Naranjo de la mente patriarcal en varones y mujeres, o lo que popularmente se llama las machorras. Después de 5000 años de patriarcalismo la mayoría de mujeres de occidente y las occidentalizadas son mujeres patriarcales ó machorras con mente patriarcal.
Como bien señala Simone de Beauvoir “no se nace mujer se llega a serlo”. Al respecto hay muchos casos en el mundo que confirman lo anotado, por ejemplo recientemente se difundía como noticia internacional el caso de algunas mujeres en Albania, Macedonia, Kosovo, Serbia y Montenegro que decidían dejar de ser mujeres firmando lo que se denomina “virgen jurada” siguiendo el Código Patriarcal de Lekë Dukagjinit, muy similar al Código de Hammurabi. “El juramento normalmente se toma en frente de los ancianos del pueblo, o puede hacerse en privado, cortándose el cabello y empezando a utilizar ropa de hombre. Una vez que el juramento se toma, la mujer se convierte en hombre ante los ojos de la sociedad y se libera de las limitaciones que el sexo femenino tiene.” Estas mujeres a través de los años devienen hombres en su apariencia física y demás situaciones. O a la inversa, el caso de hombres afeminados que han existido históricamente en todo el mundo, y que actualmente se operan o se hacen cirugías para parecer más mujeres de lo que ya son.
En este sentido, la mujer es mujer cuando vive, siente y piensa como fémina, en su condición integral. Esto quiere decir que hay mujeres que pueden ser físicamente muy femeninas pero que piensan patriarcalmente, y así diferentes casos dentro de estos márgenes. Actualmente hay muchas mujeres en sitios de poder (Merkel) pero que son totalmente patriarcales. En el caso del Ecuador, hay ahora  algunas ministras y las tres primeras dirigentes de la Asamblea Nacional son mujeres, lo cual es importante para ir abriendo los espacios, pero esa apertura no puede quedar ahí, pues nos quedaríamos con machorras en sitios de poder que consolidan el patriarcalismo vigente.
Pero tampoco es suficiente que hayan mujeres no-patriarcales sino que además de eso sean también no-civilizatorias, es decir, mujeres matriciales indígenas. Aquí es fundamental cómo entender lo indígena, como algo racial ó como una forma de estar en la vida. Desde la patriarquía o reduccionismo mecanicista es un hecho racial (indígenas, blancos, negros, mestizos, etc.) pero desde lo matricial o integral complementario es un tipo de vivencia ajustado a principios holísticos, sistémicos, relacionales. Desde el colonialismo patriarcal y eurocéntrico la diferencia está en el color de la piel, en cambio desde lo matricial incluyente y complementario la diferencia responde al nivel de la conciencia.
El concepto de lo mestizo tiene una raíz civilizatoria, en la que los conquistadores europeos para diferenciarse de los otros pueblos y establecer posiciones y jerarquías, debieron recurrir a la creación del concepto de raza para delimitar lo que ellos consideraban lo superior e inferior. Hasta antes de la invasión de los europeos no existía esta categoría social sino surge a partir de la necesidad de los europeos de pretender justificar su supuesta superioridad y ésta tendría su origen en la raza. En el “apartheid” de América los españoles crearon una larga lista de razas: blancos, ladinos, mestizos, sambos, negros, indios, cholos, etc., en su propósito de segmentar y establecer derechos y ventajas. Lamentablemente la izquierda eurocéntrica ha seguido manejándose dentro de estas mismas categorías racistas y colonialistas, aún más, cuando genéticamente se ha comprobado que solo existe la raza humana, entonces no pueden haber mestizos entre miembros de una misma condición genética.
A partir de ello, lo indígena no obedece a un color de piel sino a una manera de ver el mundo, a una conciencia vital, simbiótica y homeostática de la vida. De ahí que un ser humano de un origen o etnia particular no asegura que sea un indígena como tal, como de la misma manera una mujer no es mujer por nacimiento sino por formación, el indígena no nace así sino que llega a serlo de acuerdo a su educación y forma de vida. Por lo tanto como hay mujeres patriarcales y civilizatorias eurocéntricas, hay indígenas patriarcales envueltos de occidentalidad (identidad occidental). Machorras y cholos en todo el mundo, empezando por Europa que fueron los primeros en ser reducidos por la élite domesticadora patriarcal. Esta diferencia no obedece a rasgos físicos sino a condiciones integrales de vida. Esto quiere decir que pueden haber indígenas blancos, cobrizos, negros, amarillos; como machos y machorras vestidos con ponchos, con plumas, con trenzas.
Alguien dirá, no es mestizaje racial sino mestizaje cultural. La civilización occidental está construida sobre estructuras y parámetros totalmente inversos y no complementarios de la cultura andina. Son dos paradigmas y conciencias excluyentes, una de la otra desde todo punto de vista. El incorporar ciertas tecnologías o técnicas o saberes de otro paradigma dentro de una matriz, no la anula o la finiquita, solo lo haría como genocidio o etnocidio. Si la cultura andina incorpora ciertos elementos de la civilización occidental o viceversa, lo hace en cooptación o absorción a su matriz primigenia. De ahí que no hay mestizaje cultural, el cual solo puede darse entre paradigmas con la misma carga raigal, y lo occidental y andino no tiene puntos de encuentro. La prueba es que en 500 años no se ha dado un “encuentro de culturas” sino se mantiene el choque entre ellas.
Este análisis es fundamental hacerlo en nuestros tiempos, en Bolivia se viene dando un debate muy interesante, especialmente a partir de que el gobierno de Evo Morales introdujo la pregunta en el último censo, si el censado pertenecía o no a una etnia o comunidad o pueblo, entre cuyas respuestas no constaban los mestizos, según reclamo de la Derecha y parte de cierta Izquierda que también apoyaba. Pero irónicamente en el censo del 2001 el 60 % se reconocía como indígena y en este censo del 2012 bajaba al 40 %. Lo que ha llevado a un profundo análisis de que es lo que está pasando y de lo que se entiende por comunario, indio, indígena, etc.
Nosotros pensamos y sentimos que debemos salir del apartheid colonialista y hablar de diferencias por conceptos y modos de vida. Establecer la diferencia entre categorías concienciales es lo fundamental. Por lo tanto, cuando un miembro de Pachakutik resalta a lo mestizo significa que NO se está manejando por categorías andinas-matriciales-complementarias sino por visiones occidentales-patriarcales-reduccionistas. Ese el problema en las organizaciones indígenas y de la Izquierda (Derecha e Izquierda es también otra dicotomía eurocéntrica), que todavía están infectados y afectados por visiones y conceptos piramidalistas: coloniales, patriarcales, eurocéntricos, antropocéntricos, materialistas, mecanicistas, racistas, excluyentes, entrópicos, etc. Si no se limpian de toda esa carga piramidalista, no actuarán dentro de categorías espiraladas, horizontales, matriciales, complementarias, incluyentes, simbionómicas, sinérgicas, heterogénicas,  etc., que es la esencia de la cultura andina.
El mundo necesita de mujeres y no de machorras, de hombres y no machos, de mujeres y varones indígenas o seres cósmicos e integrales, en equilibro entre su lado femenino y masculino, entre su cerebro racional y creativo, entre su conciencia armónica y complementaria. Para  así salir de toda forma de extremismo y de fundamentalismo que es lo que hemos vivido en estos 5000 años de patriarcalismo civilizatorio monárquico monoteísta de carácter genocida, etnocida, ecocida, femicida, etc. Y reinstauar-instaurar un nuevo mundo con hombres y mujeres que viven la diferencia en forma complementaria y que se respetan mutuamente, siguiendo el mismo continuum de la vida, es decir, de la naturaleza.
Atawallpa Oviedo Freire



domingo, 18 de agosto de 2013

¿DONDE ESTÁ LA HIPOCRESIA?


El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo,
acaso más que para engañar a otros.
Jaime Luciano Balmes.

"El factor fundamental del fracaso es que el mundo es una global hipocresía", ha dicho Correa. ¿El  mundo es una hipocresía? O lo es Correa? O los dos? Vamos a ver.
Si el argumento de Correa para no explotar el petróleo en el parque nacional Yasuní era evitar la contaminación y no aumentar el cambio climático, la decisión que ha tomado de explotarlo cumplirá ese propósito. Es decir, los hipócritas contaminan el mundo y Correa no tiene otra salida que hacer lo mismo que hacen los hipócritas.
Si el impacto de la explotación será de apenas del 1% como dice Correa, por qué hacer semejante campaña al mundo diciéndole que la no explotación salvará al ecosistema del Yasuní, que se protegerá la vida de los pueblos aislados, que  se conservará el parque con mayor biodiversidad del mundo, que se cuidará la amazonia pulmón del mundo… Si todo eso se va a mantener pese a la explotación -como ahora dice Correa-, por qué se mintió al mundo. Pero suponiendo que el impacto sería solo del 1 %, todo lo dicho es una falacia… pues la explotación no se concentraría en un solo lugar, ya que sería como una tela de araña que se expandiría por todo el parque: carreteras, ductos, edificios, equipos, etc.
Entonces, ¿quiénes son los hipócritas?, pues los dos: el mundo consumista capitalista/socialista (China) y los socialistas del buen vivir. Correa critica al mundo consumista pero va a alimentar a ese mundo con más petróleo. Que Noruega y Canadá son ejemplos de cuidado del medio ambiente, -dice Correa-, ¿acaso no son parte del mundo hipócrita? ¿acaso no son parte de los países desarrollados que más contaminan? ¿acaso no son consumistas? ¿acaso no son parte “de la lógica del poder”? ¿acaso son ejemplo de generar formas de energía no contaminadora y de formas de vida no consumista? ¿acaso han cambiado el tipo de economía capitalista? ¿acaso toda esa riqueza material ha hecho feliz a esos pueblos y no se suicidan, y han desaparecido las enfermedades, y trabajan menos horas al día, etc., etc.?
“No nos engañemos”, entonces. Está claro, que lo que Correa necesitaba era un argumento que le valide lo que va a hacer, hoy tiene a quien echar la culpa, ahora tiene justificativos para expoliar. Y dice que es la decisión más dura que le ha tocado asumir en su gobierno. ¡Qué hipocresía¡. Y habrá un pueblo ingenuo que le seguirá creyendo y apoyando. Cada país se merece el presidente que tiene. ¿Cuándo despertarás pueblo ecuatoriano?
Dice que se ve obligado a participar de la contaminación del mundo pero que a cambio va a sacar al Ecuador de la pobreza. ¿Contradictorio, no? En 6 años que van de este gobierno, ¿quiénes han obtenido más ventajas económicas? quienes han sido los más beneficiados en este gobierno?. Claro que los pobres se han beneficiado pero nada en comparación a los altos ingresos que han obtenido los grupos de poder. Hoy están más ricos que antes. Es decir, los pobres un poquito menos pobres, pero los ricos cada vez más ricos. Y eso es lo que pasará con los casi 19 mil millones de dólares que dice que se obtendrá del petróleo, hará más ricos a los grupos de poder nacional e internacional, pues ese es el sistema-mundo capitalista, depredador, en el cual Derechistas e Izquierdistas se mueven y del cual no pueden salir. No hay un solo ejemplo de un país en el mundo que haga lo contrario, tan solo los grupos anti-sistema y contra-sistema son los únicos que en la práctica diaria han salido del consumismo y viven sustentable y vitalmente.
Dice que habrá más carreteras, hospitales, escuelas, etc., es decir, más dependencia estatal. Un pueblo que no puede abastecerse a sí mismo de salud, educación… y que tiene que estar esperando que el Estado paternalista le provea. Y qué va pasar con toda esa inmensa infraestructura estatal cuando se acabe el petróleo, con qué van a financiar. ¿Tendremos que regresar otra vez a la época neoliberal y volver a privatizar todo? Entonces quién es el “falsario”.
“La historia nos juzgará”. Así es, de toda esta hipocresía en la que dice que no tiene más remedio que ser parte del mundo hipócrita por los pobres y desamparados de la Patria. ¿Acaso no hay otras formas de obtener recursos? ¿Cuánto se llevan las telefónicas? ¿Cuánto se llevan las transnacionales? ¿Cuánto tienen los ricos afuera y al interior del país? Entonces, dónde está la hipocresía, en poner la una mano adelante y la otra atrás. En acusar al mundo y no hacer lo contrario.
En un gobierno del Sumak Kawsay los recursos no vendrían de la explotación de la naturaleza ni del hombre sino de la producción activa y fecunda del pueblo organizado que genera recursos en forma sustentable y que cultiva una economía de reproducción equitativa. Eso sería ser responsable con la naturaleza, con la cultura, con la historia, con la vida.
Atawallpa Oviedo Freire

Multiversidad Yachay Wasi

martes, 13 de agosto de 2013

PATAS ARRIBA EL PLAN NACIONAL DEL BUEN VIVIR 2013-2017

La historia de América, de los incas a acá, ha de enseñarse al dedillo,
aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia.
Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra.
Nos es más necesaria.

José Martí

El logo que acompaña al Plan Nacional del Buen Vivir 2013-2017 está patas arriba y alrevesado. Como no existen el azar ni las coincidencias sino las sincronías y las concordancias, este logo deformado refleja -irónicamente- el contenido del Plan elaborado por la SENPLADES. Cuando la superficialidad es folclorismo y el aprovechamiento es pachamamismo, se llega a este tipo de tergiversaciones.
El símbolo ancestral de los pueblos kitwas (Quitus) es una cruz que representa a las cuatro direcciones y los cuatro elementos fundamentales de toda forma de vida que existe en este sistema solar. Símbolo existente en las culturas matriciales de toda la Madre Tierra. Al menos, el Municipio de Quito no se ha equivocado al difundir este logo, pero alguna vez pregunté a sus funcionarios si conocían su significado y me dijeron que no. Esto quiere decir que todo es puro membrete y no hay nada de esencia (utilitarismo).
Los cuatro colores de la tradición Kitwa son el amarillo, el azul, el rojo y el verde (en eso no se equivoca la SENPLADES). El amarillo representa la energía del Abuelo Sol, el azul de la Madre Agua, el rojo de la Madre Tierra y el verde del Abuelo Viento. El amarillo y el verde están en la parte de arriba porque hacen referencia a su condición de estar en el Padre Cielo, y obviamente en la parte de abajo el rojo y el azul asentados sobre la Madre Tierra (en el logo del SENPLADES el cielo está abajo y la tierra arriba). El lado derecho de la cruz (amarillo y rojo) representa el principio masculino y el lado izquierdo (verde y azul) al femenino: la paridad procreadora y generadora de  vida (el SENPLADES pone al inverso).  Valga llamar la atención de la Ecuarunari que también lo utiliza equivocadamente.
Este símbolo mundial representa y sintetiza toda una filosofía de vida y se podría escribir un libro al respecto (ver mi libro Caminantes del Arcoíris). Esta cruz cuadrada representa la complementariedad de este multiverso, es la expresión del entendimiento de los principios y modelos de la naturaleza, es decir, de la vida. Refleja la sabiduría de un pueblo que vive en armonía y equilibrio con su entorno, que ha tomado conciencia de su rol en el continuum de la existencia, y que hace de su vida una reciprocidad y una correspondencia para marchar al ritmo de la creación. Todo lo contrario al mundo piramidalista (eurocéntrico-monárquico-monoteísta-mecanicista-racionalista-reduccionista-materialista-patriarcalista-primermundista) que ha deformado y degenerado todo, en su afán de dominar a la materia y de distanciarse de la naturaleza (ilustrismo europeo). Hoy a 480 años de la llegada del piramidalismo eurocéntrico a tierras andinas (1533) todavía los hijos de los Andes siguen viviendo y pensando desde la occidentalidad (identidad occidental), todavía no se reconocen como hijos de la tierra que les nutre y les cobija (anatopismo).
Pero están despertando, aunque por el momento están patas arriba y alrevesados, pero al menos su símbolo ya no es el dólar o el Tío Sam-en el un extremo- ni la hoz y el martillo -en el otro-. En esa esperanza y confianza hacemos las siguientes puntualizaciones al Plan del SENPLADES, no con el ánimo de criticar sino de aportar, si es que están abiertos -obviamente- para reflexionar, es decir, si no creen -como su majestad “Rafael Primero”- de que lo saben todo y de que debe hacerse su divina y única voluntad. Por cierto, no estoy seguro de que Correa haya leído este Plan o de que vaya a respetarlo.
Vamos a escoger algunos párrafos de la presentación del Plan -en el orden escrito- y firmado por Fander Falconí, para hacer los comentarios y podamos ver la diferencia entre el Buen Vivir y el Sumak Kawsay. Es decir, este Buen Vivir pretende ser Sumak Kawsay pero todavía está patas arriba y alrevesado, por ende la tarea es ordenarlo y configurarlo en su verdadera esencia, si queremos guardar coherencia con la experiencia acumulada de más de 10.000 años de vida en estas tierras por los pueblos ancestrales. En otras palabras, el Buen Vivir es un proceso en construcción desde varios actores y frentes, el Sumak Kawsay es un camino construido, viviente, encarnado, fluyente por los pueblos indígenas desde hace muchos siglos. Unos están aprendiendo y pensando el Buen Vivir, otros viven y practican el Sumak Kawsay desde hace milenios, y eso hay que respetar pues todo ello está vivo y no muerto o desaparecido u olvidado. Cada ser humano tiene la opción de continuar tejiendo el camino delineado por cientos de generaciones o puede hacer un Buen Vivir posmoderno. Una cosa es continuar con lo construido y otra situación es construir algo nuevo.
Dice la SENPLADES: “Este es el sentido que queremos darle a este Plan, que debe convertirse en un documento tan práctico como un mapa, con directrices muy claras para evitar que nos extraviemos en el camino o nos aventuremos en una ruta no trazada que nos lleve a un despeñadero.” Así es, el Sumak Kawsay no puede ser una nueva aventura de la Izquierda ni de ningún intelectual, los cuales -ahora- se han vuelto expertos en esta tradición milenaria sin conocer su marco conceptual (conciencia tetrádica). Pretender hablar desde el marco teórico del piramidalismo o eurocentrismo  patriarcal (cosmovisión monódica), es manipular y deformar una filosofía y un modo de vida. Todo lo cual lleva a hibridar o mestizar algo que tiene su raíz particular y que ha sido desovillada en un camino milenario de compenetración con su medio. El Sumak Kawsay o Arte de Vivir en Equilibrio (en español) no es una nueva aventura ni una nueva novelería, tiene un recorrido fecundo, largo y compenetrado. Hacer una aventura o un juego del Sumak Kawsay por el “socialismo del buen vivir” sería el camino que “nos lleve a un despeñadero” y no a cambiar el mundo, armonizándolo y complementándolo.
“Si sabemos a dónde vamos, llegaremos más rápido, porque sabremos cómo sortear los obstáculos que se presenten.” El camino al Sumak Kawsay solo puede ser el Sumak Kawsay ancestral y milenario, no puede ser el invento posmoderno de tan solo 5 años de vida denominado “socialismo del buen vivir”. No negamos ni rechazamos que los neo-socialistas quieran actualizar o ajustar el socialismo a los tiempos actuales, introduciendo postulados de las culturas ancestrales, antes menospreciadas y rechazadas por la occidentalidad. Es de aplauso que los socialistas se vuelvan indigenistas (etno-socialistas) y pachamamistas (eco-socialistas), pero lo importante es que lo sean real y profundamente y no solo un membrete o un disfraz, como cuando en ciertas fiestas se disfrazan con atavíos indígenas o alaban a los deportistas negros pero en la vida cotidiana son racistas. O como cuando se insulta a los dirigentes indígenas (por más equivocados que estén y muchas veces lo están) sin respetar sus propios procesos, o que en el extranjero se enarbole al Sumak Kawsay y los derechos de la naturaleza (personalidad bipolar) cuando al interior es todo lo contrario (extractivismo).
O que solo sean discursos o frases retóricas, como la siguiente del mencionado Plan “Se expresa en el cuestionamiento a un modelo de vida, a un sistema escandaloso de consumismo, a una institucionalidad que ya no es funcional a la sociedad contemporánea, y a un sistema internacional incapaz de solucionar los problemas del planeta. El pasado neoliberal quedó atrás. Seguimos el ejemplo de la Revolución Alfarista y estamos consolidando nuestra revolución, con derechos, ideas, valores y obras.” Lindas palabras pero en la práctica: “último día del despotismo y primero de lo mismo”. De que “el pasado neoliberal quedó atrás”, no estoy seguro, en todo caso quizás puede que quede atrás el neoliberalismo (algo a confirmar) mas no el capitalismo, que hoy esta rebosante. Quizás consigan un pos-neoliberalismo pero no un pos-capitalismo. La prueba es clara: la oposición al Correismo no viene de las cámaras, de los sectores privilegiados, de la Derecha, los cuales no se han visto afectados en sus ingresos y derechos, pues, si bien el gobierno les ha cobrado muchos impuestos sus ganancias han sido exorbitantes. Es decir, solo ha cambiado la forma: en el neoliberalismo ganaban bien pero el Estado no les quitaba parte de sus ganancias a través de impuestos, ahora con el Correísmo ganan muy bien y pagan impuestos pero su capital sigue en crecimiento ilimitado. ¿Es esto posneoliberalismo o como dice Arkonada un ligth-beralismo?
¿Es esto “transformar la economía y el sentido de la política en nuestro país” como dice la SENPLADES?: “La situación ecuatoriana cambió desde el año 2007, tras el triunfo electoral de la Revolución Ciudadana, liderada por el actual presidente Rafael Correa, quien propuso recuperar la dignidad y transformar la economía y el sentido de la política en nuestro país.” Los ricos cada vez más ricos, los pobres un poquito menos miserables, ¿es eso “recuperar la dignidad”? Para nosotros recuperar la dignidad será cuando se viva sustentablemente (anti-consumismo), los ricos empiecen a decrecer (Latouche) y los pobres a crecer al mismo ritmo en que decrecen los ricos hasta alcanzar una sociedad equitativa, y por ende no se aumente el consumo ya dado. No se trata de que todos sean ricos para que destruyan el planeta, obviamente si es que fuera posible de que todos tengan grandes ventajas económicas. Por otro lado, no se trata de que los pobres crezcan individualmente sino en formas asociativas, cooperativas, comunitarias, colectivas, todo ello en un sentido vitalista (eco-bio-etno) sino sería más de lo mismo (comunismo). Caso contrario lo que se crearía es un “sistema-mundo” de capitalismo de Estado (China) o un Estado consumista comunista, que es lo que el Correismo a pretexto de pos-neoliberalismo está creando: un estatismo consumista.
Es decir, por un lado el consumismo de los sectores altos y medios, que ahora tienen más ingresos y que los derrochan en los centros comerciales (que por cierto ahora han aumentado tanto en el Correismo). Que interesante sería que esos mayores ingresos sean destinados a un modo de vida vitalista, a consumir productos orgánicos, a construir casas ecológicas, a utilizar medicinas alternativas, etc. ¿Qué ha hecho este gobierno al respecto? Muy poco, casi nada, cuando para un gobierno del Sumak Kawsay (vitalismo andino) sería prioritario el incentivar y fortalecer empresas y productos que impacten lo menos posible con el cambio climático. Por otro lado el consumismo del propio Estado, la burocracia ha crecido enormemente en este gobierno y se ha creado un aparataje impresionante, el cual implica una serie de gastos en oficinas, infraestructura y sueldos, todo lo cual demanda una gran cantidad de dinero del presupuesto del Estado (estatismo consumista). De otra parte, lo que han hecho es fortificar y ordenar a las instituciones que ha creado el capitalismo en todos estos años, cuando lo interesante hubiera sido desaparecer a algunas instituciones colonialistas y destinar todos esos recursos para organizar económicamente al pueblo en formas autogestionarias de producción sustentable para generar una economía equitable y así “recuperar la dignidad”. 
Por tanto, es falso lo que señala la SENPLADES: “Tampoco la Revolución Ciudadana hizo caso a la “prudencia” de los anticuados neoliberales. Al contrario de lo que ellos siempre recomendaron (un Estado mínimo), nosotros hemos construido un Estado planificador y regulador.” Para el Sumak Kawsay el Estado debe ser mínimo pero fuerte, no mínimo y desvalido como en el neoliberalismo, ni grande y fuerte como en el socialismo. La fuerza del Sumak Kawsay no está en el Estado sino en las formas comunitarias de vida. El sistema andino no se sostiene en el “Estado grande y poderoso” sino en la organización colectiva de base. En este sentido, es el pueblo organizado el que “planifica y regula” y no unos cuantos burócratas que desde arriba creen haber “inventado el agua tibia”. La revolución no es de unos cuántos tecnócratas de su majestad Rafael Primero, que quieren decirnos qué hacer y cómo hacer, es del pueblo consciente que se revoluciona a sí mismo y que asume directamente su cambio armonizador. Qué chistoso, hemos pasado de la idea de la “revolución de los proletarios” a la revolución de los burócratas-tecnócratas. En todo caso, no tan distante de la burocracia del “socialismo real” que fracasó estruendosamente con su revolución bolchevique. Y eso no aprenden los socialistas del Buen Vivir.
“Los neoliberales mantuvieron la obsesión de las ganancias económicas, nosotros hemos dado preferencia a la distribución de los recursos. Ellos servían ciegamente al libre mercado, nosotros hemos hecho un mercado regulado que nos sirva sin oprimirnos. Para ellos, el crecimiento económico (el crecimiento de los números) era su fijación mental, para nosotros es vital el Buen Vivir. Los neoliberales creían en el libre comercio, nosotros nos hemos insertado en forma inteligente en los mercados globales. Ellos exigían que el poder político se concentre en pocas manos, nosotros hemos impuesto el interés del pueblo como suprema norma.”  Dicen que “el crecimiento de los números” era la fijación mental de los neoliberales, ¿acaso los socialistas del buen vivir no se manejan con resultados, cada vez y cuando no andan repitiendo sus logros numéricos? ¿Y qué dicen todos esos resultados? Crecimiento de la empresa privada y del Estado obeso (fuerzas represivas, educación, salud), pero muy poco de la economía comunitaria (en relación a lo privado y estatal). Para un gobierno del Sumak Kawsay no se trataría de aumentar la educación ni la salud estatal sino la educación-salud comunitaria. Esa la gran diferencia. Mientras este gobierno quiere más escuelas del milenio va paralelamente desmantelando las escuelas comunitarias. Hubieron 20.000 escuelas comunitarias creadas en la socialdemocracia y el neoliberalismo, en el socialismo del buen vivir van destruyendo y desapareciendo las escuelas comunitarias. ¡Qué paradoja¡ No queremos educación y salud gratuita, queremos educación y salud autogestionaria. Ninguna dádiva o paternalismo del Estado ni la caridad o lucro de lo privado sino la autosuficiencia. Esa es la dimensión entre Buen Vivir y Sumak Kawsay, mientras el Buen Vivir habla de gratuidad, solidaridad, bonos, asistencialismo (estatismo); el Sumak Kawsay de reciprocidad, correspondencia, complementariedad, coparticipación (comunitarismo o vitalismo). Dos modelos, dos formas diferentes de vida.
“Como nuestro principio es el ser humano sobre el capital, ahora nuestra prioridad es el pago de la deuda social y no de la deuda externa. Hemos canalizado los recursos liberados hacia la inversión pública más importante de la historia: más escuelas, más hospitales, más carreteras.”  Para el Sumak Kawsay el principio es la vida integral (vitalismo) sobre el ser humano (socialismo) y el capital (capitalismo), y su prioridad no es solo la deuda social sino la deuda natural -paralelamente-. No se trata de pagar la deuda social con más neo-extractivismo. El neoliberalismo con el extractivismo pagaba la deuda externa, el Buen Vivir paga la deuda social con extractivismo. Por otro lado, deuda social que construye paternalismo, asistencialismo, caudillismo, clientelismo. Un gobierno del Sumak Kawsay pagaría la deuda social con impulso, educación, motivación, organización de las economías domésticas, agrupándolas en unidades de producción para abastecer el mercado nacional y mundial con productos netamente andinos. De esta manera las carreteras no serían para beneficio principal de los sectores medios y altos sino de todos. Lindas las carreteras actuales, pero la mayoría de ecuatorianos no pueden disfrutarlas para intercambiar productos solo para trasladarse eventualmente de un lugar a otro. El campesino productor sigue dependiendo de los transportistas pues no es dueño de sus propios medios de transporte. Para la mayoría del campesinado la situación sigue siendo relativamente igual, ahora tan solo se golpea menos cuando va parado en las camionetas. Ese es su cambio.
“Ecuador, como país andino, construye los derechos humanos, económicos, sociales, culturales y ambientales, sobre un concepto y visión del mundo nacido en las antiguas sociedades de la región de los Andes sudamericanos: el Buen Vivir es el Sumak Kawsay.” Qué lindo leer “Ecuador, como país andino…” Así es, somos andinos y hay que vivir como andinos. El inglés solo podía surgir en Inglaterra, el chino en la China y el Tsafiqui en tierras de la mitad del mundo. Durante casi 500 años nuestros grupos privilegiados han sido más europeos que los propios europeos. Hablan idiomas europeos, estudian filosofías occidentales, se forman en las universidades eurocéntricas, y ni siquiera saben que significa runa, ellos piensan que significa raza inferior cuando en realidad significa ser humano. No saben que aquí había matemática, geometría, cirugía, astronomía, ingeniería, etc. Entonces, no se trata solamente de aprender ciertos “conceptos y visiones del mundo andino” sino de aplicarlas a la vida cotidiana, de vivir así, de comer así, de sentir así, de soñar así, de pensar así. Tomarlo solo políticamente y no  verlo integralmente (culturalmente, vitalmente, epistemológicamente, axiológicamente), es solo una maniobra politiquera para llamar la atención de la Academia y de la realpolitike extranjera (usurpación simbólica). La esencia del Sumak Kawsay es la filosofía tetrádica (Tawantin). Quién no comprende y vive el Tawantin no puede sentir el Sumak Kawsay, solo puede imaginar lo que sería un Buen Vivir.
“Esta idea social de solidaridad y redistribución es diferente al ideal aristotélico de la Vida Buena. El Buen Vivir es una idea social movilizadora, que va más allá del concepto de desarrollo −que se encuentra vigente en la tradición occidental−, pues está asociado a una noción más amplia de progreso. No se trata de un nuevo paradigma de desarrollo, sino de una alternativa social, liberadora, que propone otras prioridades para la organización social, diferentes del simple crecimiento económico implícito en el paradigma del desarrollo. El crecimiento económico es deseable en una sociedad, pero también importan sus pautas distributivas y redistributivas.” Esta es otra buena noticia: “No se trata de un nuevo paradigma de desarrollo” pues hasta el anterior plan el Buen Vivir - Sumak Kawsay era un nuevo modelo de desarrollo. ¿El Sumak Kawsay es una “alternativa social”? Es mucho más que eso, es una alter-nativa estructural al eurocentrismo, al colonialismo, al patriarcalismo, a la civilización, a la modernidad.  No es solo una alternativa al capitalismo sino a la occidentalidad, al monarquismo, al cientificismo, al primer mundismo, al cristianocentrismo. El Sumak Kawsay no pretende solo una revolución social sino un Pachakutik (cambio total), un vuelco completo al piramidalismo e instaurar un “sistema-mundo” espiralado, horizontal, matricial, vital, holístico, sistémico, simbionómico, homeostático.
Por lo tanto no se pretende solamente una distribución y redistribución de los ingresos del Estado como hace este gobierno, ni siquiera de nacionalizar los ingresos del gran capital como harían los más radicales socialistas, sino de empoderar al pueblo para disputar con sus propias fuerzas una nueva sociedad, para ganarse por sus propios medios una nueva economía. No se trata solamente de cambiar la matriz productiva como pretende ahora este gobierno sino un cambio estructural de la economía política. Es decir, no se trata de eliminar al gran capital por decreto o por la toma del poder sino de cambiar el juego. Por ejemplo, la plata que el Estado ahora destina para construir carreteras, escuelas, hospitales, va a parar a ciertos grupos privilegiados; en un gobierno del Sumak Kawsay iría al pueblo organizado en cooperativas, comunidades, asociaciones.  Si bien algunas asociaciones ahora pueden participar en las bolsas del Estado pero en la práctica no ganan esos concursos por los criterios de calidad del Correismo. Esa la realidad.

“Una de las principales herramientas del proceso político ecuatoriano ha sido la planificación. La Constitución ordena que esa planificación se vincule en forma directa a la construcción de los derechos de los ciudadanos. El Sistema Nacional Descentralizado de Planificación Participativa (SNDPP) fue creado en la Constitución de 2008 (art. 279) y está integrado por el Consejo Nacional de Planificación, su secretaría técnica –Senplades–, los consejos sectoriales de política pública de la función ejecutiva, los consejos nacionales de igualdad, los consejos de planificación de los gobiernos autónomos descentralizados, los consejos ciudadanos sectoriales y otras instancias de participación. Las unidades básicas de participación del sistema son las comunidades, comunas, recintos, barrios y parroquias urbanas (art. 248).” Efectivamente las “unidades básicas” son la esencia y poder de una nueva consciencia y de una nueva sociedad, pero debe ser real, práctico, concreto y directo. No solo que esté escrito en el plan, o que estas “unidades básicas” se conviertan en “unidades ejecutoras” del régimen como en la época del neoliberalismo, como es lo que pretende el Correismo. La planificación y ejecución debe ir de abajo hacia arriba y no desde los tecnócratas que imponen, que ni siquiera persuaden sino que la ejecutan a mansalva, auto-considerándose los iluminados del Ilustrismo del siglo XXI (meritocracia excelsa). La “revolución ciudadana” no entiende la horizontalidad y sigue con la visión vertical y piramidalista del monarquismo monomaníaco. Todo desde y hasta Rafael Primero, rey del Ecuador.
“Para reducir la vulnerabilidad estructural de términos de intercambio que Ecuador comparte con América Latina, la inversión pública está dirigida a sembrar el petróleo y cosechar una matriz productiva para la sociedad del conocimiento.” La sociedad de la sabiduría sería con el Sumak Kawsay, la sabiduría para sembrar conciencia y cosechar integralidad. Reducir todo a un asunto económico será un nuevo fracaso. El “socialismo real” fracasó porque creía que resolviendo lo económico por osmosis se resolvería todo lo demás, más por el contrario fue su debacle porque cambiar las relaciones económicas sin cambiar las relaciones patriarcales, sexistas, culturales, antropocéntricas, espirituales, racistas, mecanicistas, es darse la vuelta en lo mismo. El Sumak Kawsay no centraliza ni concentra su accionar en la economía, su sabiduría está en ir a la raíz que es la conciencia. Como decía José Saramago “la alternativa al neoliberalismo se llama conciencia”, es decir, que no solo se trata de comer más sino de saber comer. Que diferente sería un pueblo sabio y no un pueblo que come para llenar su estómago. Este mundo no necesita más materialidad sino más conciencia que viene de la sabiduría, como lo dijo Einstein: “tengo miedo cuando la tecnología sobrepase al ser humano, tendremos una generación de idiotas”. Y ese hombre ya llegó y ahora está expandiéndose. La sociedad del conocimiento es la sociedad miope de tecnócratas, y no de sabios.
“Cuando se habla de revolución, estamos acostumbrados a pensar en acontecimientos ruidosos, como cuando colapsa una represa, con temblores y estruendo. Pero existe otro tipo de revolución que empieza como el deshielo en un nevado y forma un riachuelo, que crece y baja de la montaña, hasta convertirse en un caudaloso río. Esta es la “revolución silenciosa”, término ya utilizado en 1977 por el investigador estadounidense Ronald Inglehart. En el Ecuador de los últimos seis años, las instituciones se han transformado; sus funciones han adquirido orden y agilidad, y sus funcionarios son más eficientes. Esta revolución silenciosa es incontenible; afortunadamente, las instituciones ya no volverán a ser las de antes.” ¿Revolución silenciosa o revolución muda? Y no solo muda sino que ciega y sorda para la mayoría de la población que está sentada esperando que hagan la revolución los socialistas del Buen Vivir. Son ellos los que la piensan, la diseñan, la ejecutan y la evalúan. El pueblo solo debe recibir los beneficios, aplaudir, votar en las elecciones por sus candidatos y sobre todo estar en silencio (¿revolución silenciosa?). Esa es su única participación, el pueblo solo debe seguir como fieles rebaños las directrices del correísmo. Un pueblo que no hace su revolución sino que le dan haciendo los tecnócratas. ¡Qué tomadura de pelo¡ ¿Cuánto durará así una revolución? ¿O será una “revolución pasiva” como decía Gramsci? ¿Es eso la “construcción del poder popular” como dice la SENPLADES en este plan?
Estamos convencidos que las instituciones creadas por el colonialismo y el liberalismo están más eficientes. Esta “revolución” de un “país andino” no ha desmantelado las instituciones eurocéntricas, que vienen con cara y sello desde el colonialismo. Dónde están las instituciones andinas, dónde está la minka, el ayni, la mita, el yachay wasi, el tinkuntin, etc. Esa sería una revolución andina del Sumak Kawsay y no una revolución neo-aristotélica del Buen Vivir.
“No sólo se trata de cambiar las relaciones de producción, sino principalmente la mentalidad ciudadana.” ¿Cómo? ¿a través del lavado de cerebro mediante la televisión con grandes y repetitivos spots publicitarios, por medio de las sabatinas, por medio de las telenovelas de los canales incautados, por obra y gracia de la nueva ley de comunicación, trayendo PHDs españoles para que eduquen a nuestro pueblo?  ¿Dónde están los debates, diálogos, encuentros, talleres, seminarios en las comunidades, en los barrios, en los recintos, en las “unidades básicas” que llama la SENPLADES? Apenas 5000 personas han participado en los talleres del Buen Vivir en estos 5 años, según lo dice la propia SENPLADES en este Plan. 5000 personas de 14 millones de ecuatorianos es nada, y los que han participado son miembros y acólitos de Alianza País. Ahí no ha habido análisis, reflexión sino adoctrinamiento: “así deben pensar y hacer”. ¿Ese es el cambio de mentalidad de la “revolución ciudadana”?
“La Revolución Cultural, que genera nuevos conceptos y valores ciudadanos para constituir una sociedad crítica, emprendedora, creativa y solidaria. Se vuelven fundamentales las industrias culturales y la democratización de la palabra. También implica una revolución educativa para formar ciudadanos con otra mentalidad, con valores asentados, con ética y con autoestima. El Buen Vivir significa, sobre todo, tener en el país una población con una gran dosis de autoestima y de confianza colectiva.” Otra gran noticia “revolución cultural”. Lindas palabras pero nada en la práctica, más bien en muchos casos es todo lo contrario cuando se promueve una sociedad acrítica por medio de la burla a los contradictores del régimen y el encarcelamiento de dirigentes. ¿Será que eso es lo que ellos entienden por “democratización de la palabra”? (En el documento del SENPLADES en la bibliografía para el Buen Vivir nombran a varios autores como referencia -la mayoría extranjeros-, paradójicamente no están los dos únicos libros de autores individuales que hay en el Ecuador, el libro Buen Vivir –Sumak Kawsay de Alberto Acosta y Qué es el Sumakawsay de Atawallpa Oviedo ¿Será casualidad o intencionalmente porque hemos sido críticos del régimen?) ¡Viva la democratización de la palabra¡
¿Revolución educativa? con valores asentados en una ética eurocéntrica, mecanicista, materialista, reduccionista. ¿Es esa una revolución educativa de un país andino o una revolución educativa neocolonialista primermundista? ¿Los extranjeros nos van a venir a enseñar el Sumak Kawsay? ¿Todos los estudiantes que se están formando actualmente en las universidades primermundistas y que serán los futuros profesores de las “universidades correístas del milenio” nos vendrán a enseñar filosofía tetrádica andina, cosmogonía andina, arquitectura andina, medicina andina, etc.? Qué ironía, muchos estudiantes del primer mundo van a estudiar y aprender de las culturas ancestrales (cuarto mundo), incluso las ponen de ejemplo y hasta algunos quieren patentar sus saberes, pero los estudiantes nacidos en los Andes van a traer los conceptos, teorías, modelos del primer mundo en crisis. ¿Así se logra la autoestima? ¿Asumiendo patrones del monocuturalismo occidental? ¿La autoestima nos darán los 5000 españoles que vendrán a enseñarnos el orgullo de ser andinos?.
Con todo lo que hemos señalado, no pretendemos decir que todo lo de occidente sea malo, queremos decir que lo principal es lo nuestro, es decir, lo andino y luego las demás ciencias, creencias, valores del mundo entero. Qué lindo sería un país que vive andinamente y que coopta ciertas tecnologías o saberes de otros lares dentro de su matriz cultural, eso sería revolución cultural y no lo que sucede actualmente en que las ciencias y saberes de otras latitudes merman y aniquilan los marcos conceptuales y las formas de vida andinas. Ese fue el propósito de la conquista y del colonialismo. Hecho que no ha cambiado en nada pues el epistemicidio cultural andino sigue más fecundo.
El cambio de mentalidad en un gobierno del Sumak Kawsay sería reactivar y despertar las formas y medios andinos para mirar desde los Andes y no desde Europa. Para aportar al mundo desde lo andino y no seguir plagiando al occidente en crisis. Hay que exportar lo andino pero no solo la quinua sino sus ontologías, hermenéuticas, tecnologías, filosofías, sapiencias, para enriquecer el intercambio cultural y generar un mundo de interculturalidad. Eso sería una “revolución del conocimiento”. Integrar a los indios al progreso de occidente es integrismo, con cara morena pero  con mentalidad primermundista en debacle. Seguramente eso es lo que entienden por cambio de mentalidad, que dejen atrás lo andino (atraso) para que asimilen el uniformismo eurocéntrico (modernidad). Nuestros intelectuales -incluso los indígenas- siguen siendo racistas, creen que el problema es de color de piel, lo indio es para los indígenas y lo europeo para los blanco-mestizos. Cuando un indígena aprende lo europeo dicen “se está desarrollando”, y cuando uno de color negro, bronce o blanco aprende lo indígena le dicen folclórico, hecho el indio, desclasado, etc. Volverse blanco es bueno, reasumirse indio es malo. El asunto central no es de color de piel sino, si somos o no andinos, si somos andinos andinos o andinos occidentalizados. Si somos orgullosos de ser andinos  o si queremos irnos agringando o europeizando cada día más.
“La excelencia, que es un principio y espíritu rector de nuestro socialismo, mediante el cual logramos emprender procesos eficientes para alcanzar cambios en las estructuras de poder.” Esta es la nueva división de los socialistas del buen vivir, de la división de clases se han pasado a la división por la excelencia, de la separación entre ricos y pobres a la de los excelsos y los mediocres.  La calidad según el correísmo está entre los meritocráticos llenos de cartones de diplomas de las universidades de la occidentalidad y los “infantiles”. La mayoría de sabios que he conocido han sido algunos indígenas analfabetos y unos pocos con títulos universitarios. La mayoría de universitarios del mundo entero tendrán mucha información, cierto conocimiento, pero poca sabiduría. No se diga entre los políticos y peor entre los presidentes que han habido. No se trata de que “todo el mundo mejor” -como dice este Plan- sino de “estar en armonía” con todos y entre todo. Los mejores crean los peores, los superiores los inferiores, pero los sabios viven en la conciencia donde no hay mejores ni peores, desarrollados ni subdesarrollados, primermundistas y tercermundistas, sino seres humanos con diferente conciencia.
En un gobierno del Sumak Kawsay no serían los meritocráticos los que dirijan el Estado sino los sabios, como antiguamente en que era el Consejo de Sabios el que cumplía lo que los zapatistas llaman el “mandar obedeciendo”. Hoy vivimos en el mandar mandando y mucho más en los gobiernos autoritarios de Derecha (fascismo) o de la Izquierda (estalinismo correísta).  Recuperar los Consejos de Administración de los Andes de tipo cíclico-espiralado sería una “revolución cultural”, retomar esta institución andina sería clave para terminar con el presidencialismo del piramidalismo patriarcalista, donde un solo individuo decide por todos. Hoy todo depende de que su majestad Rafael Primero haga correctamente la revolución que necesita el Ecuador. ¿Eso es democracia? ¿Dejar que un solo personaje (monarquismo) decida el destino de millones de ecuatorianos?
Para finalizar, ponemos confianza -sin pecar de ingenuos- de que algunos miembros de Alianza País tienen buenas intenciones. Ojalá estos aportes permitan enderezar el camino y el Plan deje de estar patas arriba y alrevesado. Esperamos que sean sabios, es decir, humildes y puedan acoger estas observaciones para que se pueda cumplir la frase de Frantz Fanon, con la cual Fander Falconí cierra su presentación del Plan, y no sean más bonitas palabras: “La Tierra no solo nos dará pan, ante todo la Tierra nos dará dignidad” (Fanon, 1963).
Atawallpa Oviedo Freire

Multiversidad Yachay Wasi – Movimiento Alter-nativo Vitalista.

sábado, 3 de agosto de 2013

REVOLUCION EDUCATIVA o RE-COLONIZACION POSMODERNA


“Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad,
el mundo solo tendrá una generación de idiotas.”
Albert Einstein
En repetidas ocasiones, Rafael Correa ha señalado que solo una revolución educativa podrá cambiar el país: “No habrá Patria Nueva sin una Revolución Educativa”, y nosotros estaríamos de acuerdo si se trata una revolución paradigmática. En este sentido, hay que ver qué tipo de “revolución educativa” se está diseñando, pues podría ser que tan solo sean otras palabras más, como tantas que se han dicho en estos 500 años: emancipación, independencia, liberación… Y lo que hemos tenido en última instancia, es un: “último día del despotismo y primero de lo mismo”, como lo ha repetido en muchas ocasiones y casos el pueblo ecuatoriano, después de la supuesta independencia de España. O puede ser que bajo el argumento o membrete de “revolución educativa” se profundice el colonialismo, por lo que estaríamos ante una re-colonización posmoderna mucho más profunda que la sucedida hace casi 500 años.
Por 430 años los pueblos andinos pasaron olvidados y rechazados y, paradójicamente su cultura se mantuvo casi intacta; hoy muchos ya están “educados” (léase adoctrinados y enajenados) y su cultura está desapareciendo. “Gracias” a las políticas de desarrollo e integración al progreso, hoy muchos desprecian su idioma (los padres prohíben que sus hijos hablen), se alejan y cuestionan sus costumbres y saberes milenarios. Los doctores, master, PhD indígenas prefieren hablar otras lenguas, y son expertos en manejar los conocimientos, técnicas y valores de occidente, creyendo que así están entrando al primer mundo y saliendo de la ignorancia y el atraso (cuarto mundo), en la que ha vivido por siempre su pueblo.
“Chimborazo cuenta con una importante población indígena.  De los 458 581 habitantes, 174 260 son de las comunidades quichuas. De este grupo étnico, 30 000 son evangélicos, según el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC). Este proceso de conversión empezó en 1951 y va en aumento. Este cambio, según los líderes indígenas, afectó en la continuación de los rituales ancestrales y en la práctica de las fiestas andinas que, en otros tiempos, tuvieron gran participación. Ese fue el caso del Inti Raymi (Fiesta del sol). También coinciden en que influyó en la organización. Ambos grupos (católicos y evangélicos) van por sendas distintas. En lo cultural, la mujer dejó de utilizar las wallcas, aretes y  bayetas de colores porque son considerados ‘diabólicos’. La música y la danza  se practican, pero con matices religiosos. Ya no acuden a los sitios sagrados, porque allí la iglesia católica construyó templos y colocó imágenes de santos y de vírgenes.” Tomado de El Comercio (25-03-13).
En consecuencia, lo que estamos viendo es: que hace 5 siglos se produjo la invasión de Amaruka (nombre antiguo de América), y hoy se está produciendo su conquista. Si es que lo permitimos.
Por otro lado, se ha señalado que la “revolución educativa” está destinada a construir el Buen Vivir. Seguramente se refieren al “Socialismo del sumak kawsay o biosocialismo republicano” (Título del Libro de René Ramírez, máximo de la SENESCYT), lo que no necesariamente quiere decir: empujar y profundizar el ancestral Sumak Kawsay. El primero delimitado en apenas 6 años de la “revolución ciudadana” y el otro delineado por los pueblos andinos en más de 20.000 años de ejercicio de vida. Por lo que tenemos tan solo un símil de titulares: Buen Vivir = Sumak Kawsay, pues en la estructura y en el fondo son dos paradigmas contrapuestos, excluyentes, y no complementarios uno del otro, peor integrativos. Pero lo más grave, de resultados adversos o debilitantes, especialmente para los creadores del sumakawsay (preferimos escribir juntas a estas dos palabras, siguiendo el espíritu del kichwa).
Es importante clarificar que el sumakawsay es un camino propio, con principios auténticos, con arquetipos epistemológicos particulares, por lo que no puede convertirse en un brazalete indigenista de ninguna revolución (folclorismo), ni ser una costilla del socialismo ni de nadie (mesianismo). El sumakawsay de los Andes es una vía y el paradigma occidental (de Izquierda o de Derecha) es otro, y no es conveniente que sea uno montado sobre el otro, ni crear híbridos que desdibujan las formas peculiares de cada uno de ellos, todavía más si son irreconciliables. El sumakawsay tiene un recorrido y una experiencia concreta de vida de muchos siglos, y el socialismo -hasta hora- es un experimento de solo unos 200 años.
No negamos ni rechazamos el que se quiera recrear o configurar un nuevo sistema con el aporte de muchas culturas y tradiciones de toda la humanidad, y a eso llamarlo: “Buen Vivir”. Pero no decir, que ese Buen Vivir es el ancestral Sumak Kawsay de los pueblos andinos. No es un simple hecho formal sino de contenido y fundacional, pero principalmente es cuestión de respeto, de dignidad, de honor para con los pueblos originarios de estas tierras. No es posible que un gobierno que se dice de izquierda, continúe con el perenne abuso, utilización y atropello perpetrado desde hace 500 años, como se ha dado a lo largo y ancho con los territorios y saberes de los pueblos originarios (extirpación de idolatrías). No es “retro-romanticismo” o “idealismo” o “purismo” la defensa del sumakawsay, sino, que no puede ser reinventado ni ajustado ni acomodado a algo que tiene un proceso milenario, natural y propio. Camino del que pueden o no estar de acuerdo, parcial o totalmente, pero deben ser respetados sus fundamentos y estructuras como parte de la alteridad, y no pretender ser “desarrollados”, o “actualizados”, o “integrados”; peor por quienes no entienden nada de la filosofía andina (tawantin) y se manejan básicamente con la filosofía occidental, materialista o idealista.
En este sentido, comparto más el Buen Vivir que propone Alberto Acosta (Libro: El Buen Vivir. Sumak Kawsay, una oportunidad para imaginar otro mundo) que el que viene imponiendo Rafael Correa, sin ninguna participación directa y puntual de la ciudadanía (¿revolución ciudadana?) y principalmente de los hijos del sumakawsay. Pero aquí viene el dilema: ¿cuál de los dos, es el buen vivir?. De lo único que yo estoy seguro, es que ninguno de los dos son: el sumak kawsay. Lo que no quiere decir necesariamente que estas vías (Acosta y Correa) estén mal o no sean válidas, sino que son otras vías, y hay que respetarlas como propuestas en su propio proceso y no inscribirlas en el proceso de los pueblos andinos, quienes han delineado y configurado su camino de vida, en un larguísimo recorrido y dentro de una experiencia muy particular e idónea. No estamos tratando de anular o de despreciar a otras teorías o propuestas -como hace Correa-, sino de establecer las diferencias y las rupturas para marcar los distintos caminos. Y que solo la vivencia en la naturaleza de la realidad, sea la que permita que tengan una prolongada vida o que sean tan solo una moda más, como han sido muchos experimentos sociales que se han vivido en el mundo y que han desaparecido casi inmediatamente: revoluciones sociales, hipismo, revolución sexual, liberación femenina…
El sumakawsay cree en la contradicción, en la oposición, en la variedad, en la diferencia, y no pretende homogeneizar a todos en su vía, sino que valora y promueve la diversidad armónica. No para anularlas como pretende el paradigma occidental de la síntesis dialéctica (tercero excluido) sino para fortalecer el sistema de equilibrio de complementarios (filosofía tetrádica andina). Tal como funciona la naturaleza, es decir, la vida, y como lo ha venido a confirmar el moderno paradigma quántico (fermión y bosón), en que todo está interrelacionado y cada elemento es correspondiente y recíproco uno de otro, y no separados o en lucha como dice el paradigma civilizatorio, desde Aristóteles. El paradigma quántico tiene mucha similitud con el paradigma andino que funciona en el continumm de la biosfera, pero los políticos y economistas siguen en el paradigma newtoniano-cartesiano, y quieren seguir construyendo más universidades logocráticas: “El gran viaje hacia el futuro comienza hoy con el proyecto YACHAY”, René Ramírez (Andes 25-03-13)

UNIVERSIDAD “YACHAY”
“Una universidad es un lugar donde la universalidad del espíritu humano se manifiesta.”
Albert Einstein
MISION Y VISION DEL PROGRAMA YACHAY: “Misión. Consolidar la primera ciudad planificada del Ecuador como un ecosistema de negocios de alta tecnología donde convive armónicamente una universidad de clase mundial, institutos públicos y privados de investigación y desarrollo tecnológico, y empresas de base tecnológica que generan el cambio de la matriz productiva del Ecuador.  Visión. Convertirse en el más importante HUB de conocimiento de América Latina en producción de tecnología aplicada en un entorno sustentable.” (www.yachay.ec)
De acuerdo a estas directrices y otras características esgrimidas en los fundamentos y justificativos de creación de la denominada Ciudad del Conocimiento “Yachay”, se puede vislumbrar que será otra universidad más que se inscribe dentro de la meritocracia tecnocrática del primer mundo y que replicará los mismos contenidos desarrollistas de la colonialidad del poder/saber de la modernidad y del positivismo civilizatorio. Es decir, que la misma no se manejará por las epistemologías de las antiguas Yachay Wasi, sino que se reproducirán los mismos moldes de la occidentalidad monárquico-monoteísta (paradigma monódico) que se viene imponiendo en el mundo entero en su propósito de homogenización universal (globalización). Tal cual es su razón de existir y el fundamento de su accionar de vida, desde sus orígenes hace más de 2000 años: conquista, evangelización, adoctrinamiento, integrismo, conversión, educación... Por lo tanto, no es honesto ni verdadero, utilizar logotipos andinistas para bautizar algo que por sí mismo no representa a su matriz. Siendo éste, otro caso más de una simple utilización mimética o una manipulación superficial, de algo que es profundo, milenario y cósmico, como es el “cosmocimiento andino” o filosofía tetrádica (tawantin). Tal como vamos a pasar a ver.
El señor René Ramírez máxima autoridad del Senescyt ha señalado que los profesores de esta “ciudad del conocimiento” serán los futuros doctores PhD que actualmente se están preparando en diferentes universidades del mundo desarrollado. En ese mismo sentido y en relación a todas las universidades ecuatorianas, lo ratifica en una entrevista del Diario EL COMERCIO (19-03-13) el Ministro de Talento Humano, Augusto Espinosa: “También está lo que significa la gestión del talento humano, encontrar soluciones a esta problemática de falta de maestros, de dos maneras. Una es tener un contingente grande de profesores preparándose en el exterior, financiados por el Estado. Y otra, mientras estamos en ese proceso, sería sano traer, a través del Programa Prometeo, los docentes que sean necesarios del extranjero, para cubrir la transición. (…) Si nos dicen que requieren 1 000 nuevos, hacemos un trabajo conjunto, para traer a esos 1000, con convenios con universidades de calidad. (…) No podemos hablar de "calidad a la ecuatoriana", eso es estar por debajo, si lo que tenemos actualmente es mediocre…” Y el mismo presidente Correa lo corroboraba: “Tenemos un programa Prometeo, uno de los mejores del Gobierno, por medio del cual se contrata a los mejores profesores de las mejores universidades y se lo mandamos a las institución de educación superior para que enseñen capaciten a otros profesores y la Universidad Central dice no, que esto es colonialismo. “Colonialismo traer cerebros del exterior. Que mentalidad”. (El Comercio 31-03-13)
Esto quiere decir que lo que vendrán a enseñar es el conocimiento monódico (una sola voz) de tipo reduccionista, mecanicista, materialista, racionalista, desarrollista (para todos ellos vamos a utilizar el neologismo: piramidalismo). Paradigma piramidalista que viene dirigiendo y guiando el proceso económico, político, académico, técnico y científico del positivismo en todo el planeta y cuyo propósito fundamental es la occidentalización de todo el mundo (aldea global de consumo). Paradigma antropocéntrico y ecocida que en el mismo occidente ya viene siendo cuestionado por nuevos paradigmas anti-objetivistas. “Desde Kant, la Objetividad es definida como de validez universal, con independencia de religión, cultura, época o lugar, por contraposición con aquello que vale sólo para unos pocos: lo local. Esta es la marca de la modernidad. De esta guisa, la Objetividad se opone al Relativismo, representado por los salvajes animistas y, ahora, además, por el nuevo paradigma científico.” (1)
Por tanto, es importante comprender que no es solamente el capitalismo moderno (neoliberalismo/capitalismo de Estado) sino los conceptos, las teorías y los mitos fundantes del paradigma piramidalista impuesto, los que nos han conducido a la crisis global que actualmente vive el planeta, en todos los órdenes y esferas de la actividad humana. Esto no empieza ni es solo obra de la “revolución industrial”, sino que sus orígenes están mucho más atrás, en el mandato del génesis: “dominad la tierra”, y en el racionalismo separatista de los griegos clásicos: “la naturaleza está en estado inferior al hombre” (a más de las mujeres, los campesinos, los esclavos, etc.). Incluso diríamos que toda comienza cuando se produce la revolución patriarcal hace unos 4500 años, la misma que terminó con el milenario sistema matricial en la antigua Mesopotamia. En todo caso, sus etapas autollamadas: civilización, modernidad y desarrollo, son las principales que nos han conducido a la cúspide y límite actual de la crisis general que vivimos actualmente. Clímax que nos ha tocado vivir a nosotros y por ende a hacer algo por cambiar todo ello, si  tenemos sentido de responsabilidad y amor por nuestros nietos para que sobrevivan (revolución pos-civilizatoria).
No estamos viviendo una “crisis de civilizaciones” sino la crisis de la occidentalidad o del primer mundo y sus periferias. La crisis la ha generado el primer mundo y no el tercer o cuarto mundo, por ende las soluciones están fuera del piramidalismo. No pueden sanar quienes han enfermado sino desde otros niveles, los cuales -paradójicamente para los académicos de la excelencia- están en los pueblos naturales: salvajes, incivilizados, ultrasubdesarrollados (cuarto mundo), que todavía logran sobrevivir al saqueo de los conquistadores patriarcales. Los que se esfuerzan por terminar con el cuarto mundo no saben que están exterminando miles de años de conocimiento y experiencia acumulada de toda la humanidad, y consecuentemente ahondando la crisis.
Crisis civilizatoria piramidal que se expresa concretamente en: “crecimiento notable del número de suicidios, especialmente en la juventud; aumento extraordinario de las enfermedades y padecimientos psíquicos y nerviosos; aparición de tasas de crecimiento demográfico negativas; tasas de subnormalidad crecientes; tasas imparables de drogadicción y alcoholismo; tasas muy altas de paro laboral, comparadas con las del siglo XX; tasas alarmantes de fracaso escolar a pesar de la mejora en la tecnología aplicada a la educación; decrecimiento, entre los jóvenes, de vocaciones claras hacia actividades laborales y profesionales específicas; tasas espectaculares de incremento de hogares unipersonales; crecimiento de familias homosexuales; aumento de comportamientos agresivos y violentos (campos de fútbol, metro, manifestaciones, xenofobia gratuita…) en personas normales y por motivos triviales.” (1). Tasas éstas -que por cierto- no son consideradas en los Índices de Desarrollo Humano elaborados por las Naciones Unidas.
Ante ello, es impostergable hacer las siguientes precisiones entre lo que es el paradigma piramidalista de la occidentalidad (élite que domina el mundo, empezando por Europa y los EEUU) y el arquetipo espiralado de la andinidad (mundo tawantinsuyano) para no perdernos y quedarnos envueltos en los mismos esquemas y dogmas impuestos (de Derecha e Izquierda) desde la invasión y evangelización a nuestros pueblos. Para que ahora, aplicando simplemente formas posmodernas se quieran presentar como renovadas y con diferentes axiomas, cuando es una ampliación o profundización del mismo esquema colonizador primigenio. Es decir, lo que estamos viviendo es un neocolonialismo con formas más sutiles pero enmarcadas dentro de los mismos propósitos de educar (léase civilizar, domesticar, adoctrinar, culturizar) con la que han actuado los colonizadores de siempre.
Hace 500 años se dijo que nos traían la educación para salir del salvajismo y la idolatría, y así entrar en la cultura y la civilización; hoy se dice para “salir de la pobreza” y para entrar a “las ventajas de la modernidad y el progreso”. Por lo que tenemos en Rafael Correa -y a los anteriores presidentes de derecha- en continuadores del legado de Cristóbal Colón, a su vez éste de los griegos clásicos, y ellos de los patriarcas indoeuropeos, que con su revolución piramidal terminaron con el sistema cíclico de miles de años de existencia (equilibrio entre lo Apolíneo-Fermión y lo Dionisíaco-Bosón). Cuando todos esperábamos que un gobierno llamado revolucionario (“revolución ciudadana”), termine con todo ese proceso colonizador y abra los primeros pasos para un Pachakutik (recambio total). Pero lo único que hemos pasado, es de una colonización occidental de derecha (monárquico-neoliberal) a una re-colonización civilizatoria izquierdista (capitalismo de Estado- neoconstitucionalismo). Nada más. (Ver mi libro Qué es el SUMAKAWSAY)
En definitiva, antes y ahora, Idealistas o Materialistas, lo que tenemos es que “El Estado colonial y el Estado republicano proseguirán esta extirpación de idolatrías a través de las instituciones gubernamentales: la escuela sobre todo. Pero también, el hospital: sustituir a brujas, hechiceros: curanderos; los pueblos de reducción en lugar del ayllu; la propiedad privada en lugar del usufructo racional y comunitario de los recursos; el mercado: sustituir el ayni por el dinero: la reciprocidad por el intercambio: economicidio; el cuartel: interiorizar al Señor Gobierno en lugar del sistema de cargos propios; la judicatura: las leyes de indias y luego el código napoleónico, en lugar de su sistema jurídico cosmocéntrico que busca el equilibrio, no la punición y exclusión; la religión católica en lugar de su w´aka, los partidos políticos en lugar de sus autoridades originarias: politicidio; la cárcel para los rebeldes, el manicomio para los irrecuperables. En fin, igual que en Europa, como muestra la obra de Michel Foucault, Aquende y allende es nomás el mismo élan.” (1).
En este sentido, lo que tenemos actualmente sobre este planeta son básicamente dos mundos-sistemas contrapuestos e irreconciliables: el pensamiento del UNO (primer mundo), a través de la eliminación o resolución de la contradicción por los hijos de Hegel (idealistas) o por los hijos de Marx (materialistas). Y por otro lado, el “co-razonamiento” (pensamiento y sentimiento) TETRADICO (cuarto mundo) que juega, funciona, valora y respeta la complementación de las contradicciones. Concretamente: el primer mundo y el cuarto mundo, son los dos sistema-mundos que la humanidad tiene actualmente como opciones de vida.
La occidentalidad geocentrista desde Sócrates, Platón y Aristóteles hasta la actualidad se ha guiado por la dialéctica monódica (lucha de contrarios), en cuya dicotomía se resuelve su quehacer intelectual. El mundo andino se guía por la tetrádica o tetraconciencia (armonía de contrarios), en cuya interrelación se manifiesta toda su expresión natural multidimensional. Mientras el primer mundo funciona en la contracción unidimensionalidad (reduccionismo separatista), el cuarto mundo se expande integral y holísticamente (interconectividad), muy similar a como funciona el cosmos que no termina de expandirse y sigue su proceso (web de la Nasa, 25-03-13). Lo que implica que el paradigma ancestral de la espiralidad (lógica toroidal) tiene congruencia con el sistema de la naturaleza (continumm), y el paradigma moderno del piramidalismo tiene una relación intelectiva antropocéntrica (lógica diseccionadora).
La moderna física relativista y la mecánica quántica, que vienen cuestionando al paradigma cartesiano-baconiano y sumun de lo monódico, hablan de que el cosmos es multidimensional. Señalan que no hay 3 dimensiones, como creía el geocentrismo a través de la geometría euclidiana y los postulados de Aristóteles, sino que hay 11 dimensiones y hay otros científicos que señalan que hay 21. Muy similar a como hacen referencia todos los “yachaks” o maestros de todas las culturas ancestrales de la humanidad. Siendo la tétrada o tetradimensionalidad (tawantin) el punto de inflexión, entre un sistema que tiende a constreñirse cada vez más (civilización miope o de claustro), y un otro que se abre infinitamente (culturas vitales multiversas).
Esa es la gran diferencia entre el cosmocimiento andino sinérgico, simbiótico, sintrópico, homeostático de los antiguos Yachay Wasi y la ciudad del conocimiento Yachay de la “revolución ciudadana”: “La estrategia apunta a construir en el mediano y largo plazo una economía del bio-conocimiento y la información. El desarrollo de una base industrial alrededor de la biotecnología, la nanotecnología y las ciencias de la información, sustentada en la explotación sostenible de nuestra mayor ventaja comparativa, la bio-diversidad, es la apuesta del modelo del Buen Vivir. Ecuadoruniversitario.com (25-03-13).

METODOLOGIA ANDINA Y OCCIDENTAL
“Antes de ser hombres de ciencia, deberíamos ser hombres.”
Albert Einstein
Así mismo, el método de estudio –autodenominado- método científico o método de la síntesis (deductiva o inductiva), es totalmente diferente al método rotatorio o de alternancia de la espiralidad andina. En este último, el investigador funciona en doble vía, transformándose mutuamente en observador y en observado. A través de este método el estudio funciona en relación de ida y vuelta, asumiendo la condición y posición del otro, sea cual sea su naturaleza. Es decir, “El sujeto que analiza no se sitúa al margen de esta realidad panrelacional. Él es parte del proceso de la realidad y de su conocimiento reflejo. Los seres poseen su relativa autonomía, pero siempre en un contexto de implicación e interconexión. Por eso no existe el ideal moderno de la objetividad. El sujeto es parte del objeto y el objeto es una dimensión del sujeto. Esta lógica inclusiva de la complejidad imponen un nuevo estilo de pensar y actuar: obliga a articular lo diverso en campos unificados que se pueden convertir en redes más complejas.” (1).
De esta manera, la percepción no tiene una posición objetivista ni subjetivista, sino que aprende de la experiencia vivencial y no desde una acción unilateral intelectiva que sigue moldes dogmáticos preestablecidos. Así también lo sugiere la palabra YACHAY (sabiduría), la cual se puede leer de izquierda a derecha y viceversa. De esta manera, los sabios andinos (yachak) nos están especificando que el cosmocimiento (no: conocimiento) es de espejos o de doble vía. Es decir, que todo es reflejo de cada elemento, implicando que todos estamos en comunión e integrados (relacionalidad), y no separados ni divididos cómo concibe lo piramidalista monódico a la realidad (individualización). Hecho que lo ha venido a confirmar la moderna física con la teoría de las supercuerdas. Entonces, “lo asombroso es que el nuevo paradigma científico-técnico de Occidente coincide con el paradigma animista amerindio. Esto es lo digno de ser pensado.” (1)
De acuerdo a lo anotado, lo que vemos es que simplemente la SENESCYT y la “revolución ciudadana”, quieren re-inscribirnos en las tendencias posmodernas de la antigua visión geocentrista (que en el fondo todavía sigue vigente), aplicando las mismas epistemologías, ontologías, metodologías, hermenéuticas, axiologías… de las universidades del primer mundo. Reproducir los mismos esquemas y conceptos de la dialéctica racionalista mecanicista del paradigma antropocéntrico y que es la responsable de la crisis económica y ecológica actual (más y mejor explotación de la naturaleza por los hijos de Bacon). Si no es el primer mundo el responsable de todo esto, ¿quién lo es? Todo lo cual viene del tipo de concepto y de relación que se tiene sobre la naturaleza, al considerarla como un recurso o un bien, es decir, en la apreciación de la naturaleza como medio de producción o valor de cambio, tanto por la Derecha y la Izquierda, lo que demuestra la continua visión cosificadora e instrumentalista (mundo oportunista y aprovechador) de la naturaleza, por ende, de la vida (productivismo).
“Durante el tiempo de reforma a través de ciudadanización no se ha transformado el modo de relación con la naturaleza generado por la emergencia del capitalismo, que es parte de la cultura moderna. Esto consiste en concebir una separación entre sociedad y naturaleza y pensar el desarrollo como la generación de capacidades y conocimientos que permitan el dominio de la naturaleza, en particular orientada a un aumento de las ganancias. La principal alternativa global al capitalismo, que fue el socialismo, tampoco implicó una revisión del modo industrialista e instrumental de relación con la naturaleza. El socialismo fue también un modo de desarrollo moderno.” (7)
Teorías y dogmas -que como hemos señalado- ya se vienen cuestionando en el mismo occidente por una serie de investigadores que están replanteando a todos los fundamentos y mitos del paradigma civilizatorio monocular o uni-versidad. Empezando por los planteados por Einstein, Max Planck, pasando por la teoría Gaia, la teoría del Caos, la teoría de la Incertidumbre, la teoría de la Reciprocidad, la teoría de la Complementariedad, hasta las últimas teorías del Biocentrismo, las Ciencias de la Tierra, y del Pensamiento Complejo (Edgar Morin). “La toma de conciencia del “anatopismo” cultural, del androcentrismo y del colonialismo intelectual de las filosofías y teologías dominantes, incluso en el mundo no-occidental ha sido el primer paso para la deconstrucción del euro- u occidentocentrismo de las filosofías y teologías dominantes en las periferias del imperio único globalizador.” (3)
Todas estas nuevas concepciones están más cerca de la concepción andina heliocéntrica de la vida (cuarto mundo) que de la visión geocéntrica del piramidalismo patriarcal (primer mundo). Es decir, que la visión monódica (universidad-universo) a pesar que se ha comprobado la heliocentricidad sigue funcionando dentro del paradigma aristotélico de la geocentricidad, especialmente sus instituciones surgidas dentro de su seno (polis y civilis), las cuales no han variado hasta la actualidad, especialmente a nivel educativo (cognoscitivo) y político (clasicismo). Si bien algunos científicos ya funcionan dentro de los parámetros multidimensionales, la mayor parte del pensamiento y teorías (especialmente a nivel económico-político) siguen ancladas en visiones inquisitoriales de la edad media (división del trabajo y del conocimiento).
Todavía la mayoría del intelectualismo académico y político en Occidente y los occidentalizados, no logran abrirse a la visión sistémica del campo unificado o relacionado (multiversidad-multiverso) y en la práctica siguen funcionando en la lógica greco-cristiana unitaria (único Dios-única ciencia-único mercado). Y lo único que quiere la SENESCYT, es que nuestras universidades se equiparen y se pongan al tono y nivel de ellas. “El Presidente Correa resaltó la importancia del talento humano para el desarrollo y la trascendencia que Yachay tiene para el Gobierno ecuatoriano, lamentó también el bajo nivel universitario que existe en América Latina ya que ninguna universidad de la zona está entre las 100 mejores del mundo, por ello “Yachay es un proyecto para elevar el nivel de la universidad en el Ecuador” mencionó.” (www.yachay.ec). ¿Entonces dónde está la mediocridad que reclama la “revolución ciudadana”?
En vista de todo lo anotado el nombre de Yachay no corresponde, ya que no incorpora todos estos paradigmas y arquetipos andinos. Aunque tampoco se trata de incorporarlos instrumentalmente sino caeríamos en el integrismo intercultural que termina absorbiendo todo al paradigma dominante. A eso, es lo que ahora le llaman interculturalidad, que es otra de las trampas que estamos viviendo con la tradición andina, al igual que con plurinacionalidad y buen vivir; cuando estos postulados encierran elementos más profundos y no tan ligeros, como los que aprovecha superficialmente la “revolución ciudadana”. Por lo que se debería crear otra universidad o mejor dicho otra multiversidad para que tenga el nombre de Yachay, sino sería solo otro aprovechamiento o un folclorismo más del gobierno de la “revolución ciudadana”, o una “robolución ciudadana” del nombre indígena.
Eso sería realmente revolucionario y transformador, el recrear una multiversidad que aporte desde el paradigma de la andinidad al mundo, y no crear más universidades primermundistas que ahonden la crisis desde otras formas y esferas, como quiere la SENESCYT: “Bajo esta estrategia, el modelo de universidad consiste en una “institución de educación superior pública que promueve la investigación, el desarrollo científico y tecnológico; la generación y difusión del conocimiento, con el objeto de formar profesionales innovadores, competitivos y dinámicos, de alta calidad humana y excelencia profesional que contribuyan al desarrollo del Ecuador y de la región, al cambio de matriz productiva del país, aporte al progreso y avance científico y tecnológico de la región y al mejoramiento de las condiciones de vida de la población del Ecuador y de América Latina”. Ecuadoruniversitario.com (25-03-13).
Sería un gran aporte para toda la humanidad, ofrecer otras alternativas y salidas desde la experiencia de miles de años del cuarto mundo, re-creando una Multiversidad (Yachay Wasi) en la que se enseñe -por ejemplo- matemática andina y se re-utilice como herramienta de cálculo a la yupana, un antiguo sistema de conteo que puede hacer operaciones matemáticas de más de 5.000 dígitos. Sistema, que fue re-descubierto el 2002 por los investigadores italianos, Nicolino de Pascuale y Mauricio Orlando, de la Universidad de Pescara. Quienes finalmente, encontraron las claves del sistema operativo de la Yupana (Quipus) demostrando en su tesis, que el poder matemático de este ábaco andino es ilimitado. Con la Yupana, se resuelven todo tipo de cálculos astronómicos, se realizan operaciones matemáticas complejas e inclusive postulan a este instrumento para la arquitectura de un moderno microprocesador, cuya aplicación redundaría en uno mucho más poderoso que los diseños actuales de la arquitectura binaria. En otras palabras, una herramienta pre-hispánica que no tiene nada que envidiar a las sofisticadas computadoras modernas.
Multiversidad que otorgue PHDs en arquitectura andina, en la que los arquitectos sean capaces de hacer construcciones antisísmicas, sin utilizar argamasa para sostener bloques y solo guardando equilibrio gravitacional siguiendo el ángulo de inclinación de la tierra, como lo hacían los antiguos arquitectos e ingenieros andinos.
Profesionales en geometría andina, capaces de realizar operaciones trigonométricas siguiendo el método andino de la cuadratura de la circunferencia, redescubierto por Carlos Milla Villena.
Doctores en astronomía andina, como la practicada por nuestros astrónomos antiguos quienes antes de la ciencia occidental civilizatoria, ya conocían de la esfericidad de la tierra y de que ésta giraba alrededor del sol (heliocentrismo).  O capaces de hacer ordenamientos territoriales, construyendo ciudades en línea recta, equidistantes una de la otra, y a 45 grados del eje de la tierra, como el Kapak Ñan que ha sido estudiado por la Dra. Scholten.
PhDs en filosofía andina, que conozcan a fondo el cosmocimiento andino y puedan tener como marco teórico referencial el tawantin o sistema tetraparitario (tetrádico) para desde ahí organizar todo su co-razonamiento, o amor (kuyay) a la sabiduría (yachay), y poder acercarse desde estas variables a comprender la realidad de la naturaleza y la naturaleza de la realidad.
Expertos en economía andina para comprender el ancestral funcionamiento de la economía del ayni, de la minka, del tinkuntin, etc., para presentar un sistema alternativo al neoliberalismo y al estatismo; y que realmente pueda convertirse en una respuesta global a la crisis mundial. Si los mismos conquistadores de la época, viendo que era un sistema muy bien estructurado y con altos resultados, lo siguieron manteniendo y aplicando hasta la época de la “independencia”; ¿por qué hoy no se puede utilizar ese mismo sistema para cambiar o inspirar una nueva comunidad mundial?  
¡Qué ironía!
Así podríamos seguir enumerando una serie de ciencias, filosofías, tecnologías, artes, literaturas… de tipo y característica andina o tawantinsuyana, las cuales manejan otras categorías, posiciones y variables al piramidalismo monódico que ha llegado al límite dentro de su ciencia oficial. De ahí que muchos investigadores de Occidente andan buscando los saberes del cuarto mundo (hasta quieren patentar), y aquí se quiere más primer mundo y se desprecia a todos nuestros saberes ancestrales. (VER MIS LIBROS: LOS HIJOS DE LA TIERRA Y CAMINANTES DEL ARCOIRIS).
Como vemos una vez más, en dicha universidad no se aplicará nada del cosmocimiento sistémico, espiralado, toroidal, simbionómico del paradigma andino ancestral. Lo que significa que el nombre solo será un adorno indigenista de la lengua kichwa en el membrete de dicha institución, pero nada de la esencia de la filosofía andina (¿interculturalidad?). Es más, toda la institucionalidad y parafernalia del paradigma universitario de la ciudad del conocimiento Yachay será totalmente contrapuesta al paradigma multiversitario de los originarios Yachay Wasi.
La conquista y colonización continúa…

MERITOCRACIA ACADEMICA
“Muchas son las cátedras universitarias, pero escasos los maestros sabios y nobles.”
Albert Einstein
Una de las palabras que con más insistencia se escucha al gobierno de Rafael Correa es la famosa “meritocracia”, básicamente referenciada a la calidad y cantidad de títulos académicos que alguien posee. Pero, será que el problema es solamente la calidad y la cantidad de conocimientos, o el asunto fundamental es el tipo y características de conocimientos y cosmocimientos adquiridos e interiorizados?
Si revisamos las hojas de vida de gran parte de los personajes que han ocupado altos puestos en diferentes instancias de los gobiernos, de Derecha e Izquierda, aquí y en todo el mundo, vemos que muchos de ellos tienen cantidad de títulos, incluso a nivel de PhD. La mayoría obtenidos en universidades de altísima calidad de los grandes países industrializados, sin embargo casi nadie ha hecho un aporte de transformación epistemológica sino que tan solo se han dedicado a profundizar la dependencia curricular y tecnocrática del primer mundo. Todos se dedican a copiar o profundizar las creencias y mitos de la occidentalidad. ¿Cuántos conocen de filosofía de la andinidad? Se les puede contar con los dedos de las manos. Seguramente que todo eso es meritocracia del primer mundo pero no sabiduría del cuarto mundo.
“Occidente ya no necesita enviar embajadores de su cultura para asegurarse de la difusión global de sus valores; tiene sus representantes fieles en cada lugar. Muchas veces, estos “multiplicadores” o “portavoces” se han vuelto más “ortodoxos” que sus mentores europeos o norteamericanos, con el resultado de que hoy día, la filosofía y teología europea más “ortodoxa” y “auténtica” se pueden estudiar en universidades del llamado Tercer Mundo. Uno puede debatir en Lima, Nairobi o Pekín con expertos de renombre internacional en Hegel, Ricoeur o Heidegger, más eruditos y experimentados a veces que sus colegas en las universidades europeas.” (3)
Nuestros profesionales educados (léase adoctrinados) en las universidades de Harvard, Yale, Lovaina…, se han convertido en presidentes, ministros, legisladores, alcaldes de nuestros pueblos. Zbigniew Brzezinski en su libro “El Gran Tablero Mundial” (1998), señala que “es posible encontrar graduados de las universidades estadounidenses en casi todos los gabinetes ministeriales del mundo”. Ya lo decía Hegel sobre la “América Latina”, lo que aquí sucede hasta el momento, es solo el eco del Viejo Mundo y la expresión de una vitalidad foránea”.
Y al interior del Ecuador pasa lo mismo con todas las escuelas, colegios y universidades, “Incluso centros universitarios como FLACSO y la Universidad Andina, por ejemplo, se han convertido más en espacios que replican el colonialismo epistemológico del norte, que en centros que puedan ayudar a los procesos políticos de emancipación de sus propios países.” (2)
Todos estos meritocráticos personajes han tenido como propósito de vida, el introducir al Ecuador dentro de los parámetros e ideales del denominado crecimiento y desarrollo ilimitado del occidentalismo, en oposición a los postulados de estabilidad dinámica equitativa de los milenarios pueblos andinos, y calificando de atraso e ignorancia a estas visiones. “Conceptualmente, la sorda lucha y enfrentamiento entre (el Ecuador) occidental y (el Ecuador) amerindio ha sido la pugna por instaurar un modelo de sociedad basado en privilegiar sólo la variable cuantitativa, extractiva, reduccionistamente economicista, versus el modelo de sociedad amerindio,  basado en tener en cuenta todas las variables: de ahí su complejidad y, al mismo tiempo, basado en buscar su equilibrio: de ahí su homeostasis. Por esta razón, las sociedades amerindias son básicamente sociedades anti-desarrollo. El desarrollo apuesta al crecimiento exponencial de una sola variable a costa de todo lo demás.” (5)
En ese propósito, para los neocolonizadores: su ejemplo, referente, meta, amuleto y santo, han sido los países autodenominados del primer mundo o desarrollados. Profesionales que han pretendido implantar una serie de conceptos, valores y paradigmas de esos países, especialmente a nivel económico, bajo el argumento de que todas esas ciencias son el progreso para los pobres y para el país (extirpación de idolatrías y de la pobreza). Pero lo único cierto, es que el resultado no ha sido nada de ello, como tampoco en esos mismos países, pues ese crecimiento fue tan solo un espejismo de 40 años y ahora su debacle. Hoy viven otra crisis más de las tantas que han vivido en toda su existencia y no logran su ansiada mejor vida (Vivir Mejor).
Crisis tras crisis es la historia del primer mundo, en la que los meritocráticos han creado y metido en ese mismo saco al tercer mundo con sus políticas primermundistas. Pero, ahora, muchos huyen y regresan al tercer y al cuarto mundo. Crisis cíclicas interminables, cada vez más agudas, especialmente para la naturaleza. Crisis sostenidas hasta que quizás un día se den cuenta que las respuestas están en el cuarto mundo: en la armonía de complementarios, en las estructuras espiraladas, en las organizaciones matriciales, en las ciencias toroidales, en las metodologías sistémicas, en las formas sintrópicas, en el continumm de la naturaleza…, si es que antes el calentamiento global no acaba con el primer mundo. Los únicos que están preparados para sobrevivir es el cuarto mundo, ellos serían los únicos que continuarían con la especie humana. Así de concreto y real.
¿Ese es el conocimiento al cual quieren inscribirnos la SENESCYT, trayendo a los más destacados profesionales del primer mundo?  ¿El problema de la humanidad es tecnológico? ¿Eso es emancipación? Y para Correa, Yachay "es el proyecto más importante del Estado” (www.senescyt.gob.ec).
¡Qué paradoja¡
He ahí el gran dilema para la humanidad, que no es tan solo de Izquierda y Derecha, de materialismo e idealismo, de neoliberalismo y socialismo, de democracia liberal y democracia comunista, de desarrollo ilimitado y desarrollo sustentable, etc. Tiene que ver con el sistema fundacional de dos sistema-mundos ontológica y axialmente contrapuestos, irreconciliables y no complementarios: el civilizatorio de dilación contranatural (primer mundo) y el cultural de raigambre natural (cuarto mundo).  Cuál es el camino? ¿Todos hacia al primer mundo – como propone la Academia-, o el reflorecimiento del cuarto mundo -como lo dice el simple sentido común-? He ahí la gran pregunta. Todo el intelectualismo de Derecha e Izquierda apunta al primermundismo, pero muchos del primer mundo ya están recreando el cuarto mundo (ecoaldeas- comunidades de vida-ciudades bio).
Mientras algunos están soñando hacer revoluciones de mercado y marxistas, los vitalistas ya han revolucionado sus vidas y viven el nuevo mundo: permacultores, bioconstructores, vegetarianos, ambientalistas, defensores de los animales, artistas de la nueva era, artesanos biodegradables, terapistas alternativos e integrativos, caminantes espirituales, etc., etc. Y su inspiración es el cuarto mundo, de ahí rescatan y revalorizan saberes. Son los únicos que han comprendido lo que Einstein decía, que las salidas a los problemas no están en el mismo nivel que se las ha creado. La crisis no puede resolverla el primer mundo ni sus periferias, sino desde otros fundamentos y principios, justamente totalmente diferentes a lo que ha creado el primer mundo. Comprender esto es muy difícil para el logos, porque significaría que todo su intelectualismo académico se cae. Sería irse en contra de todo lo que han aprendido y no están dispuestos a revolucionar y perder todo aquello que les da sustento material y status. Van a rasguñar al máximo para seguir amparándose en sus teorías tecnocráticas, así como poco a poco se están descongelando los glaciares. Su frío conocimiento no podrá detener el calentamiento global.
Por otro lado, el desarrollo -como subsistema- que en los años 80 fuera tan enarbolado en el mundo, ahora ya viene siendo cuestionado por algunos sectores en los mismos países autodenominados desarrollados, quienes hablan tajantemente de “salidas al desarrollo”, de “alternativas al desarrollo”, y de posturas que apuntan a “más allá del desarrollo”. Es decir, mientras el señor Correa -y muchos- quieren más desarrollo para el Ecuador, en los autodenominados países desarrollados hay voces que dicen que todo eso fue una gran falacia y un absurdo espejismo (indignados y desencantados). Están conscientes de que el asunto no es el modelo o tipo de desarrollo, sino los parámetros y categorías del desarrollo en sí mismo, y sus propuestas son totalmente inversas: decrecimiento, posdesarrollo, etc. Y así en otras ciencias y conocimientos. Nuestras “élites políticas no se nutren de la cultura de los pueblos que pretenden dirigir, sino de ideologías foráneas, doctrinas de manual. La relación de engaño que hoy existe entre masa y políticos no existía antaño en la América precolombina.” (4)
Entonces, cuando este gobierno quiere más profesionales graduados en todas esas meritocráticas universidades, y que nuestros centros de educación superior sean iguales o mejores, lo que en el fondo quiere es que el Ecuador sea un país más occidentalizado y patriarquizado (neocolonialismo). No se puede esperar algo diferente de quienes han sido formados en las escuelas del primer mundo, y si algo conocen del cuarto mundo es puro folclorismo pachamamista. En última instancia lo que quieren los meritocráticos es que sigamos siendo excelsos y ejemplares anatopistas para seguir reproduciendo las recetas socio-económicas-tecnológicas del consumismo para alimentar al primer mundo, y seguir saqueando más a la naturaleza a pretexto de desarrollo y de que “no vamos a ser mendigos sentados en sacos de oro” (Correa). El conquistador viene saqueando desde hace 500 años y su ansia por el oro no termina de saciarse, ni entre los de Izquierda.
“El término “anatopismo”, acuñado por Víctor Andrés Belaunde (1889-1966) en sus Meditaciones Peruanas, quiere resaltar el carácter sumamente alienado de un pensamiento, en especial del latinoamericano que “trasplanta” simplemente la filosofía occidental en suelo (topos) americano, sin tomar en cuenta la propia realidad. Las élites latinoamericanas son en gran medida “anatópicas”, no solo con respecto a su pensamiento, sino también las formas culturales y el modo de vivir en general.” (3)
Como queda demostrado el asunto es mucho más de fondo que solo calidad de conocimiento y excelencia académica primermundista, como ahora repite insistentemente la SENESCYT, y quiere más PhDs. En ese sentido, preguntamos si se formaran PhDs en ciencia vitalista, en ciencia holística, en ciencia biosférica, en ciencia homeopática, en ciencia transpersonal, en ciencia quántica, en ciencia multidimensional, en ciencia fractal, en ciencia conciencial, en ciencia tetrádica andina… (¿Me pregunto si los meritocráticos de la SENESCYT, alguna vez habrán escuchado estos términos y demás neologismos que estamos anotando en este artículo, especialmente las categorías andinas del YACHAY?)
Es que estos PhDs tendrán los conocimientos que manejaron las culturas vitalistas ancestrales que construyeron las pirámides egipcias y mayas, consideradas proezas de la arquitectura humana, y en simbiosis con la naturaleza?
Habrán PhDs en medicina, en la que los médicos sean capaces de manejar integrativamente: medicina orgánica, medicina psicológica, medicina energética, medicina herbolaria, medicina astronómica, etc., como por ejemplo eran capaces los médicos del tawantinsuyo? Médicos que realizaban operaciones craneales, prótesis, incrustaciones de jade en los dientes para curar caries, limpieza y alineamiento de los centros de energía (chakras), terapias psicoactivas con plantas de poder (ayawaska, wachuma), terapias respiratorias de hiperventilación para conectarse a memorias pasadas, terapias de la conciencia o espirituales para abrirse a otros campos dimensionales, etc. Para ello manejaban principios entrópicos y sintrópicos, lo que les permitía un manejo equilibrado de las energías.
Estos PhDs manejarán agricultura biológica para producir orgánicamente y generar una gran producción utilizando sistemas rotatorios. Se investigarán los conocimientos y las experiencias del “padre” de la agricultura biológica el japonés Masanobu Fukuoka, el cual obtenía grandes y ricas producciones sin utilizar químicos de ninguna clase? Aprenderán a utilizar tecnologías (como los camellones, waru warus, chinampas, la chakitaklla) para producir alimentos nutritivos, guardando homeostasis con la naturaleza. Por cierto, los pueblos andinos ancestrales -fueron de los pocos en el mundo- que terminaron totalmente con la pobreza. ¿Podrán hacer lo mismo?
¡Más ironía¡
Entonces, hay una gran diferencia entre meritocracia y sabiduría, en el mundo hay algunos meritocráticos pero pocos sabios. Hay gente con mucha información pero muy pocos con cosmocimiento. Lo que este país y el mundo necesita, no son más PhDs sino yachaks, amawtas, como los antiguos sabios de los Andes y de otras culturas tradicionales de raigambre vitalística y cósmica. No se necesitan más cabezas racionalistas-positivistas-ilustradas sino seres integrales con un profundo amor (filhos) a la sabiduría (sophos). No más títulos deshumanizados y desnaturalizados sino seres humanos sistémicos, quánticos, profundos, totales.

EDUCACION PARA LA MUERTE y EDUCACION DE LA VIDA
“Lo único que interfiere con mi aprendizaje es mi educación.”
Albert Einstein
En nuestras escuelas todavía se siguen enseñando que: el mundo se divide en seres vivos y seres inertes, cuando la quántica ha demostrado que todo está vivo. En el colegio se sigue diciendo que la ley de la causalidad es una de las leyes fundamentales de la vida, cuando ésta solo es válida a nivel material pues a un nivel quántico no funciona. En la universidad se sigue enseñando solo medicina sintomática cuando las medicinas naturales del cuarto mundo (paralelas, alternativas, dulces) son las que más van creciendo en el primer mundo. Etc., etc.
La medicina occidental o alopática tiene como propósito fundamental el matar a las bacterias, los virus, los microorganismos, los síntomas, las enfermedades, etc. La agricultura moderna de igual manera pone su razón de existir en matar las malas hierbas, los hongos, las plagas, etc. Y así sucesivamente, el objetivo de la ciencia moderna primermundista es matar a ciertas formas de vida en ventaja de otras formas de vida, bajo el criterio darwiniano de favorecer a los más evolucionados o más fuertes; como de igual manera se lo aplica a nivel social (darwinismo social). “Este es el caso más claro de cómo procede el discurso científico de la modernidad, no sólo en medicina, sino también en desarrollo rural: mata las culturas para, cuando tiene éxito, producir un simulacro grotesco de sí mismo.” (1)
No es posible matar la vida, y cuando intentan matar ciertas bacterias lo único que están haciendo es mutar los virus, los cuales cada vez se hacen más fuertes. Ningún científico ha logrado matar a ninguna bacteria, pues ésta simplemente ha cambiado de forma, haciéndose más resistente y emergiendo desde otra condición. De ahí, que cada vez aparecen más enfermedades mucho más malignas y más mortales, lo que revela el gran fracaso de la medicina para la muerte. Hoy en el mundo entero, especialmente en los países industrializados o alopáticos (EEUU y Europa) la gente está buscando otras medicinas, siendo las naturales las más buscadas, entre ellas la andina. Hay muchos sanadores andinos que viajan permanentemente a Occidente llevando sus medicinas naturales. ¿Ha hecho algo el gobierno de Correa para promover el estudio y difusión de la medicina andina? ¿El proyecto YACHAY impulsará una Facultad de Medicina Andina? No creo, si hoy más bien quieren cerrar la Amawtay Wasi porque no tiene la acreditación dentro de las lógicas del primer mundo. ¡Viva la revolución del socialismo del siglo XXI¡
A nivel de la agricultura y la ganadería pasa exactamente lo mismo, cuando se utiliza una serie de “maticidas” (pesticidas, bactericidas, herbicidas, insecticidas, plaguicidas, etc.),  que lo único que hacen es debilitar la armonía natural. Si bien una parte de las bacterias se mueren otras sacan ventaja por otro lado, y lo más lamentable es que paulatinamente se va debilitando la tierra. Después lo único que tenemos como alimento, es una serie de vegetales que tienen una apariencia de “grandes” y “bonitos” por fuera, pero que al interior están constituidos de una serie de “maticidas” y de productos químicos recesivos para los seres humanos. Con la consecuente cantidad de “enfermedades de civilización” que han surgido (1500 nuevas enfermedades según un conteo que hizo Arthur Jorés: El hombre y su enfermedad: Fundamentos de una medicina antropológica.). ¿Necesitamos más enfermedades para convencernos?
Por el contrario, “las tecnologías indígenas, en general, son tecnologías sintrópicas; es decir, intensivas en mano de obra y extremadamente eficientes en el uso de la energía. Víctor Manuel Toledo ha demostrado cómo,  para producir  2 out puts de energía, la agricultura americana necesita meter 9 in puts de petróleo, como abonos, pesticidas, diesel,  etc. versus 4  in puts  y  15 out puts, en la agricultura de policultivos de los Tsembaya de Nueva Guinea, considerados los agricultores más primitivos del mundo, desde el punto de vista del capitalismo, pero los más eficaces desde el punto de vista de la eficiencia energética.
Pero, además, es que las tecnologías  amerindias, por ello mismo, son integrales. Por ejemplo, una andenería está, al mismo tiempo, creando suelo agrícola, donde no lo había, dado el escaso humus en pendiente; está regulando el clima (la única tecnología eficaz contra heladas y granizadas) gracias al efecto de turbulencia que produce el escalonamiento de la pendiente y gracias al efecto térmico que produce la piedra de la andenería, al conservar el calor del día durante la noche. El sistema de canales no sólo regula el uso del agua, sino que la almacena en los acuíferos del cerro, mantiene llenos los manantiales y los dosifica y distribuye en todo el espacio cultivado en la ladera.” (5)
En consecuencia, de qué sirve la gran cantidad de infraestructura médica que está construyendo la “revolución ciudadana”, si seguimos en la medicina para la muerte, y no pasamos a una medicina de la vida, pero principalmente a una comunidad de la vida (sumakawsay). Una medicina que se preocupa de fortalecer el sistema inmunológico, de fortalecer las defensas, de cambiar la alimentación, de modificar las creencias, de despertar la conciencia, etc. Dando prioridad a una medicina natural, homeopática, bioenergética, osteopática, conciencial, etc., para enfocar la curación y la sanación desde otros lineamientos. Es decir, necesitamos cambiar el paradigma de combatir (matar) el síntoma o la enfermedad por el de ocuparse del enfermo y su tipo de vida (Hipócrates). Una medicina preventiva en la vida y no una medicina sintomática para la muerte. Esa la gran disociación irreconciliable entre estos dos sistemas-mundos, a todo nivel.
Un pueblo es más sano, no porque más se cura sino porque menos se enferma. Cuando en una sociedad hay necesidad de más hospitales es porque está más enferma. Y a eso le llaman desarrollo, a la cantidad de hospitales que tiene un país. Cuando debería ser al contrario, medir por que la población necesita menos atención médica ya que está más saludable. Entonces, ¿dónde está la salud? No en los medicamentos sino en el estilo de vida, en el sistema armónico o desarmónico con la naturaleza. Los millones de dólares que viene invirtiendo este gobierno los podría destinar a educar e incentivar otra vida, pero lo que hace este gobierno -a todo nivel-, es la política de perfeccionamiento del sistema, no quiere cambiar el sistema sino hacerlo más eficiente. La excelencia de ese sistema, será en que cada vez haya más enfermos a quien atender y no en que disminuyan los enfermos. Y consecuentemente habrá necesidad de construir más hospitales y así sucesivamente.
¿El gobierno de Correa ha hecho algo al respecto o más bien está arrepentido de haber introducido los derechos de la naturaleza en la Constitución Política? ¿Es eso soberanía alimentaria (transgénicos) y medicina de calidad para todos?
LA LEX Y EL LOGOS
Todo esto viene de la visión reductiva o especialista impuesta por la civilización para la muerte (no hay cultura para la muerte pues sería un anacronismo), la cual funciona dentro de las categorías de: competencia, rentabilidad, conquista, triunfo, ganancia, éxito, poder, fama, etc. Y de la cual tampoco se han escapado los países socialistas (China, Corea del Norte, etc.) y los gobiernos de izquierda (capitalismo de Estado) que funcionan también dentro de la lógica de consumo, a pesar de sus discursos marxistas de igualdad. “¿Quién podría haber imaginado hace unos años que partidos y gobiernos considerados progresistas o de izquierda abandonarían la defensa de los derechos humanos más básicos, por ejemplo el derecho a la vida, al trabajo y a la libertad de expresión y de asociación, en nombre de los imperativos del “desarrollo”? ¿Acaso no fue a través de la defensa de esos derechos que consiguieron el apoyo popular y llegaron al poder? ¿Qué ocurre para que el poder, una vez conquistado, vire tan fácil y violentamente en contra de quienes lucharon por encumbrar ese poder? ¿Por qué razón, siendo el poder de las mayorías más pobres, es ejercido en favor de las minorías más ricas? ¿Por qué es que, en este aspecto, es cada vez es más difícil distinguir entre los países del Norte y los países del Sur?.” (6)
El estereotipo geocéntrico monista se maneja por el concepto de que la naturaleza y la vida en general, están en estado salvaje o bruto y que hay que ayudarle a desarrollar o evolucionar, empezando por el ser humano inferior o atrasado o subdesarrollado (tercer y cuarto mundo). Para lo cual han generado un mundo de domesticación para proceder a domar, uniformar y homogenizar a todo cuanto hay en la vida; tal como es la producción en serie que es más rentable. “Por ejemplo, en Ordenamiento territorial los desarrollistas buscan territorios homogéneos y contiguos (los aymaras, en cambio, buscan la complementariedad eco-simbiótica discontinua); en agricultura se busca el monocultivo, las plantaciones (los aymaras, los policultivos, la simbiosis interzonal)” (5)
Los civilizadores y evangelizadores empezaron con los animales y las plantas “salvajes”, para luego lanzarse contra las sociedades humanas “bárbaras y salvajes”, y finalmente con los “países atrasados y subdesarrollados” del mundo entero. Todos los cuales para ser considerados desarrollados y civilizados, deben dedicarse como zombis a profundizar y perfeccionar la ciencia y estilo de vida de la matanza primermundista. No olvidemos que sus formas de diversión siguen esos mismos esquemas, desde las corridas de toros, las peleas de gallos, la pesca deportiva, hasta las modernas formas electrónicas en que los chicos se divierten matando a salvajes, indios, comunistas, homosexuales, delincuentes, guerrilleros, musulmanes, monstruos, hechiceros, etc.  Algunos de los cuales se toman tan en serio, que luego salen y matan a sus compañeros de clase y a sus profesores. Hecho que se da frecuentemente en los países desarrollados. Y así por el estilo: la santa inquisición, las cruzadas, la conquista del mundo, las guerras mundiales en Occidente, las invasiones permanentes, etc., etc.
Paradigma piramidalista que tiene su estructura, solidificación y consolidación desde la visión normativista de los romanos y la intelectualista de los griegos clásicos. Los primeros creían que la solución a los males de la humanidad estaba en establecer normas y reglas, las que debían ser obedecidas por los esclavos y dirigidas por los elegidos por dios para gobernarles. El derecho moderno tiene sus raíces en el derecho romano, quienes tenían como modus operandi de acción social a las leyes humanas como centro de su sistema de funcionamiento y convivencia. Los romanos creían que cuando se logren perfeccionar las normas, la sociedad funcionaría de la misma manera. ¿Neo-constitucionalismo, es la emancipación de hoy en día, señor Correa, Cordero…? "El presidente Rafael Correa, a su ingreso a la cita, dijo que se requiere coordinar con el bloque legislativo porque ahora se tiene que funcionar como “reloj suizo” ante la mayoría que tendrá el bloque de AP. “Tenemos que ir a toda máquina para la patria nueva, para la patria de todas y todos, y que esa patria sea irreversible”, afirmó. Tomado de EL UNIVERSO (4-4-13)
Por su parte, los griegos no creían en los preceptos sino en los conceptos, y creían que el problema era de métodos, técnicas, teorías, ideas. Si se lograban ideas brillantes, iluminadas, divinas, se encontrarían las respuestas a la irracionalidad, ignorancia y debilidad humana que existe por naturaleza. Es decir, en la vida había ciertas mentes excepcionales (meritocracia), las cuales debían crear los valores, axiomas, y formas bajo las cuales el pueblo ignorante debía dirigirse. El perfeccionamiento se conseguiría cuando surjan más hombres (no: mujeres) capaces de inventar las soluciones más grandiosas para acabar con las formas primarias, elementales e instintivas del ser humano. Todo simplemente se resolvía en la cabeza, y todo dependía de las ideas (intelectualismo), y las ideas eran producto de genios o enviados de dios (excelencia), los que se encargarían de conducir al rebaño de infieles e ignorantes. Ya lo decía Aristóteles, el esclavismo es necesario e imprescindible de que unos sirvan a otros. Y desde ahí (2500 años) no ha cambiado nada, los hijos de Aristóteles se siguen empeñando en perfeccionar el sistema.
Todos los cambios que se han dado, han sido formales pues la raíz se ha mantenido intacta. Todo el proceso histórico ha estado determinado por los mismos esquemas estructurales que la diseñaron, y que lo único que nos han conducido es a pasar de dogma en dogma, de ley en ley, de creencia en creencia, de filosofía en filosofía, de método en método, de ciencia en ciencia, de política en política, etc. y no han logrado resolver los asuntos fundamentales del ser humano, sino más bien los han ido ahondado. Llegando al límite de la crisis actual en la que la sobrevivencia de la especie humana está en peligro por causas antrópicas (del hombre del primer y segundo mundo, y no del tercero y cuarto mundo), algo que no se había visto nunca en toda la historia humana. Hoy hay tal cantidad de bombas que podríamos desaparecer casi todos. Así de real. De ahí que el sumakawsay “Hasta el momento, es el único discurso y práctica coherente que puede detener las derivas predatorias e inhumanas de la acumulación capitalista, que al ritmo que avanzan se convierten en una amenaza para la vida humana sobre el planeta.” (2)
En resumen, se sigue haciendo lo mismo, siguiendo los mismos postulados y patrones, solo se hacen cambios formales (tecnológicos, legales). Lo único que tratan es de mejorar o  desarrollar o perfeccionar los mismos presupuestos, lógicas, conceptos, métodos del paradigma piramidalista. Es decir, se sigue creyendo que el mundo necesita más y mejor primermundismo, cuando de lo que se trata es de cambiar todos los mitos fundacionales del modelo civilizatorio monódico. No más reacomodos ni reajustes ni intro-revoluciones a la misma visión mecanicista, materialista, racionalista, reduccionista; sino el de transgredir (Pachakutik) y cuestionar a todas sus estructuras y bases, para desde ahí emerger algo totalmente diferente. Y ese es el sumakawsay, una alter-nativa que parte desde otros valores, percepciones, categorías, sentires a mirar la realidad de la naturaleza y la naturaleza de la realidad. Esa es una revolución paradigmática y no solo una revolución tecnomórfica y meritocrática para ponerse en la cola del primermundismo.
El servilismo académico continúa…

LA CONTRA-REVOLUCION EDUCATIVA DE LA “REVOLUCION CIUDADANA”
“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.”
Albert Einstein
De acuerdo a todo lo que hemos anotado, de que sirve que el socialismo del siglo XXI venga haciendo una “revolución educativa”: construyendo establecimientos educativos con moderna tecnología, integrando a muchos sectores excluidos o incorporando a pueblos siempre marginados; pero cuya “educación de calidad” es la excelencia de la depredación, de la elitización, de la especialización, de la tecnomorfización... Lo que significa que el remedio es peor que la enfermedad, y en ese caso es mejor que sigan olvidados hasta que haya otra educación, o hasta que los otros estén listos para aprender de los yachaks.
Concreta y claramente, lo único que quieren es seguir plagiando excelsamente a los esquemas, moldes y dogmas del primer mundo, cuando las respuestas están en el cuarto mundo (¡Qué mentalidad¡, dirá Correa). Resulta casi imposible que esta meritocracia pueda entender que, “para una era tecnológica de tipo simbionómico como la que hemos empezado a gatear. Los Andes tienen el know how operativo de cómo funciona una sociedad en el continuo biosférico.” (1) Este es el elemento clave a entender si queremos realmente un cambio, repetimos una vez más: las soluciones a la crisis global solo pueden venir de paradigmas anti-piramidalistas, y las alter-nativas están en el cuarto mundo, en los atrasados, ignorantes y ultrasubdesarrollados. ¡Qué increíble¡
Para ello, una profunda revolución educativa y política de tipo paradigmática espiralada (Pachakutik) es fundamental. “Una alternativa de crítica y salida, en cierto sentido, de la forma capitalista de desarrollo implica el fortalecimiento y la vuelta a sociedades agrarias, es decir, a tiempos cíclicos. En algunos territorios existen todavía estas condiciones, que siguen siendo asediadas por expansión del capitalismo. En la vía del horizonte agraria hay que tener en cuenta que esto se basa en la posesión colectiva de la tierra, que a su vez es la condición de posibilidad de un gobierno colectivo, inclusivo y deliberativo como forma de dirección de lo social.” (7) En palabras concretas y directas: Vivir bajo los principios de la naturaleza o contra ella. Vivir guiados por el paradigma quántico-matricial-espiral-complementario, o el mecanicista-materialista-reduccionista-racionalista. No hay que darle tantas vueltas ni buscar tantas explicaciones. Más primer mundo o cuarto mundo, así de simple.
Por lo tanto, necesitamos pasar de una “revolución ciudadana” a un Pachakutik, donde la Pacha sea lo primero, si queremos una revolución total y raigal; pero más que todo, para salvaguardar la sobrevivencia de la especie humana. Si creemos que el problema es solamente de más producción y más redistribución, será reducirlo a un asunto económico, lo cual nos conducirá a repetir las mismas cadenas de crisis que hemos vivido. Será quedarse en las ramas y no ir al asunto de fondo, que no es solamente la propiedad de los medios e instrumentos de producción sino el tipo de relación con la naturaleza, es decir, con la vida. Si la relación sigue siendo utilitaria y sacrílega seguiremos en el círculo vicioso platónico-cristiano-newtoniano de más 2000 años y por ende el ahondamiento de la crisis y el sufrimiento. Cualquiera diría que es suficiente 2000 años para no seguir dándose con la misma piedra, pero para la Academia y el “Animal Político” todo esto es una herejía e idolatría, y nos acusarán de retroceso, estancamiento, involución, ignorancia, infantilismo…
Los socialistas del siglo XXI argumentan que necesitan dinero para sus obras sociales (educación, salud, vivienda, bono), es decir, más recursos para aumentar la dependencia, el paternalismo, el clientelismo, el mesianismo ("como curuchupa y medio que soy, estoy muy emocionado" de que por primera vez un latinoamericano haya sido elegido Papa, Presidente Correa). Cuando lo interesante sería que el pueblo organizado colectivamente vele por todas esas obras sociales y no reciba dádivas ni del Estado, ni del Gran Capital, ni de las damas e iglesias de la caridad. A través de una economía comunitaria, “equitable”, recíproca, y estable, como la que admiraron los conquistadores y la mantuvieron por más de 300 años dados los resultados extraordinarios, aunque -en este caso- los beneficios solo eran para la monarquía española.
Pero supongamos que es loable esa idea del extractivismo minero para financiar dichas obras sociales. ¿Quiénes son los que van a comprar todos esos metales? Serán las grandes transnacionales, las cuales a su vez nos traerán nuevos productos o renovarán los mismos productos, conduciéndonos a aumentar la dependencia y el consumismo. Todo ello a pretexto de insertarnos al desarrollo y a la modernidad, pero que al final toda la plata de los recursos naturales se irán a los bolsillos del gran capital primermundista. Dicho de otra forma, las transnacionales compran nuestros metales y les entregan dinero al Estado, a su vez éste compra productos refinados y terminados que elaboran las trasnacionales, los que a su vez recuperan los dineros entregados al Estado, con lo que habremos perdido nuestros recursos y no se habrá acabado la pobreza y seguiremos en el mismo círculo vicioso. En otras palabras, el pueblo consumista se “comió” todo y el capital en los bolsillos de los mismos de siempre.
Tal como ha pasado con el petróleo, bajo el mismo discurso del desarrollo y del progreso. Todo lo que ha ingresado por petróleo en los gobiernos anteriores y en el gobierno de Correa ha ido a parar en su gran mayoría a los grupos monopólicos nacionales e internacionales. Cada dólar que entra a las arcas del Estado, el gobierno lo destina a pagar a la burocracia y para construir obras. Todos los cuales compran productos, insumos, mercancías a las grandes empresas y a los pequeños negocios. El petróleo se transforma en bienes y en capital, éste último se queda principalmente en las grandes compañías transnacionales, una partecita va para las medianas y las pequeñas empresas nacionales, y tan solo unas pocas migajas para el pueblo.
Otros dirán que hay que generar materia elaborada o productos finales para exportar. Pero, quienes pueden invertir en algo así? El gran capital nacional y el transnacional, los cuales tendrán ganancias fabulosas para ellos, residuos para el pueblo trabajador y bonos para los miserables. En definitiva, nuestras “fuentes de vida” pasarán a la larga a hacerse capital de un pequeño grupo que controla el mercado mundial, y no se habrá acabado la pobreza. Simplemente el dinero para pagar la megaminería salió del gran capital, se dio la vuelta y regreso a ellos mismos, y nosotros con una mano adelante y otra mano atrás, como ha sucedido en todo el mundo sin que haya ningún ejemplo contrario. ¡Viva la revolución ciudadana!
Por otro lado, ¿quiénes están en capacidad de comprar esos productos? Los países y personas ricas, con lo cual se sigue fomentando el consumismo y por ende el efecto invernadero, y así un torbellino de nunca acabar. Ese el mismo cuento de siempre, como aquel cuento del nuevo traje del emperador, nos harán creer que traen el capitalismo verde, el desarrollo local, el crecimiento sostenible, y las nuevas teorías (modas) que se inventarán a medida que la situación se complique más. Nos querrán poner nuevos trajes, cuando en el fondo estamos desnudos pero nos harán creer que tenemos nuevos y más lindos trajes, y muchos les creerán gracias a la gran propaganda publicitaria del gobierno y del sistema.

UNA RESPUESTA GLOBAL A LA CRISIS TOTAL
“Vivimos en el mundo cuando amamos.
Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.”
Albert Einstein
¿Cuál sería otro paradigma totalmente diferente al civilizatorio y sus principios? Sencillamente el principio de las armonías y de los equilibrios (tetrádica o tawantin). La armonía natural de complementarios es la simple, concreta y práctica realidad de cómo vive la naturaleza, es decir, la vida. Al entenderlo así, todo cambia. Cambia la ciencia, la tecnología, la educación, la epistemología, la axiología, la espiritualidad, todo. Al cambiar el tipo de concepción y de relación con la naturaleza, se cambia la medicina, la agricultura, la justicia, la economía, la política... Las cuales ahora se estructuran y funcionan desde otros fundamentos y dan origen a otro sistema, desde su raíz. No se trata solo de cambiar la relación entre los hombres, sino, primero y principalmente, la relación del hombre con la naturaleza. Cuando cambie la relación con la naturaleza cambia el hombre y no al revés. Es decir, cuando haya un cambio de conciencia habrá un cambio total y verdadero. De ahí el  gran fracaso de todas las revoluciones sociales que hemos vivido. Necesitamos el Pachakutik, una revolución natural (naturalización). Regresar a ser hijos respetuosos de la Pacha sagrada para merecer otra vida. Y eso es el sumakawsay.
Pero ahora, muy sutilmente y a pretexto de interculturalidad (se actualizan rápidamente), “el Banco Mundial y la cooperación internacional al desarrollo, intentan convertir a esta noción del Sumak Kawsay, en una nueva variante del “etnodesarrollo”, mientras que los gobiernos de la región no dudan en adscribir el texto siempre y cuando no interfiera con el contexto de la acumulación del capital. Esto puede verse en la reciente Estrategia Asistencia País entre el Banco Mundial y el gobierno de Bolivia, para el periodo 2010-2011, en donde el Banco Mundial intenta pasar su agenda posneoliberal de privatizaciones territoriales y construcción del Estado de derecho, como parte del proceso del Buen Vivir. Es fundamental, entonces, demarcar territorios con el Banco Mundial y con la cooperación internacional del desarrollo, que pueden convertir a la propuesta del Sumak Kawsay, en un dispositivo ideológico que pueda reforzar sus mecanismos de colonización y acumulación de capital. (2)
Por lo que debemos estar alertas y precisos para no dejarnos envolver en los mismos cantos de sirena, antes se decía extirpación de idolatrías hoy extirpación de la pobreza, es la misma estrategia endémica, con nuevos ropajes nada más. De ahí que es importante un cambio radical y de raíz, un trastrocamiento general que lleve a reordenar todo: otra arquitectura, otra producción, otro ordenamiento territorial, otra tecnología, otra ciencia, otra familia… Es decir, otra y diferente manera de pensar, de ser, de estar, de existir, frente a la actual. Y para ello lo básico será una nueva educación, una educación de la vida, una educación que despierta la conciencia, no para repetir teorías, dogmas, creencias, de izquierda o de derecha. Una educación de autoeducación, de activación de las potencialidades, de alumbramiento de los talentos ya existentes dentro de un formato de características sinestésicas. Es decir, de partir de que el cosmocimiento ya está en nosotros, de que nosotros somos el cosmocimiento, que la sabiduría está en la vida, en la naturaleza. Todo lo contrario a la visión actual en que se cree que el conocimiento está fuera de nosotros, en los libros, en los otros países, en las teorías (visión dialéctica piramidalista).
Todos los grandes maestros de todas las culturas del mundo lo han repetido tantas veces pero no lo entendemos. Todos han señalado que ya lo tenemos todo, que somos el todo y solo tenemos que reconocerlo, activarlo y vivirlo. Si no somos capaces de comprender esto, no habrá cambio, no habrá otro mundo, otro sistema. Y eso se llama despertar de la conciencia, guiada por la armonía como ley de vida. Y esto es el Sumakawsay, que no es el Buen Vivir de los socialistas del siglo XXI sino el milenario Arte de Vivir en Plenitud Armónica.
Todo esto nos lleva a replantear y reformular la noción de la pobreza y de la riqueza. La riqueza no es principalmente económica ni debe ser el centro de la vida. La economía es un medio y no un fin en sí mismo. El “modelo de producción de riqueza indefinida, al interior de Occidente, no ha sido contestado por nadie, es decir, ni por liberales, ni por los socialistas. Estos últimos han contribuido, más bien, al perfeccionamiento del sistema introduciendo el concepto de “Justa redistribución de la riqueza”, a través de los sindicatos y la socialdemocracia… Es decir, el tener se convierte en un valor por sí mismo. Pareciera que el hombre occidental se comporta como si hubiese identificado “felicidad” con “riqueza”; que sus motivaciones son fundamentalmente económicas y, es más, que satisface otras necesidades a través, empero, de la riqueza. El reduccionismo científico se traduce en un reduccionismo axiológico.” (1)
En este sentido, la principal riqueza es ecológica, es la madre naturaleza que nos contiene, sostiene y mantiene. Sin ella no somos nada. ¿Quiénes son ricos? Aquellos pueblos que viven en armonía con la naturaleza, y los pobres, son aquellos más plásticos y más robotizados. El consumismo, el derroche, la materialidad, la frivolidad, la banalidad es pobreza; la simplicidad, la mesura, el equilibrio, la naturalidad, la rusticidad es riqueza. “Por ello es fundamental abandonar y disputar esa noción de sentido que quiere hacer de la pobreza un fenómeno estrictamente económico, en especial el baremo del Banco Mundial del dólar diario. La noción del Sumak Kawsay pone a la pobreza en coordenadas diferentes a las económicas: las sitúa en un contexto político, en donde la pobreza económica es la expresión del control político de la escasez.” (2)
Es decir, nuestro propósito no será mecanizarnos o civilizarnos más, sino naturalizarnos o vitalizarnos en un camino de vida por re-encontrar armonía y equilibrio general en cada acto de nuestra existencia (sabiduría). Esto no quiere decir vivir sin tecnología, quiere decir vivir con una tecnología simbiótica con la naturaleza y en contrapartida a la actual tecnología y ciencia depredadora, como lo hicieron los pueblos antiguos y que hicieron grandes obras monumentales. “No significa esto un regreso a las nociones de “buen salvaje” de la Ilustración europea del siglo XVIII, sino una consideración diferente con respecto a la naturaleza. Una sociedad puede llegar a ser altamente tecnológica y productiva, integrando a la naturaleza a su propia dinámica interna.” (2) Tal como lo demuestran las maravillas arquitectónicas que el conquistador no pudo destruir, y que para ello fue necesario un gran cosmocimiento, técnicas y métodos de alta ingeniería y urbanismo (ciencia cósmica).
Por lo tanto, no es el hombre el centro de la vida (socialismo), y peor el capital (capitalismo), es la vida en su conjunto (vitalismo o Kawsay en Kichwa). Quién sostiene al ser humano es la naturaleza y no al revés. “Los seres humanos somos un desarrollo derivado de la Tierra. Ella: Gaia, Pachamama… es lo básico y primordial. Por tanto, todo lo humano debe reflejar la primacía de la Tierra. Por ejemplo, la economía debe tener como primera prioridad el bienestar económico del planeta. Mientras la economía planetaria se base en la reciprocidad básica que rige la Vida, los humanos no tendrán que preocuparse. La Tierra producirá y tendremos suficiente. Lo fundamental es la Tierra, no el Hombre. He aquí el viraje cosmológico que tenemos que llevar a cabo los hijos de Abraham... Los occidentales tenemos que pasar del punto a la red: volver a ser sistémicos: sabernos parte del sistema vida. Hay que volver a cultivar el animismo judeo-cristiano: la mística ecológica cristiana, la kabbalah judía: recuperar todas las herejías reprimidas que reclamaban la Paridad.” (5)
Siendo ese el desafío para esta humanidad, el de satisfacer sus necesidades pero sin alterar la estabilidad de la vida. Es comprender, que no se trata de ser ricos dentro de claustros y en medio de desiertos cada vez más grandes (efecto invernadero). Eso es pobreza. La riqueza, es vivir respetando la naturaleza, es decir, en conjunción con los ciclos, períodos, formas, estructuras de la naturaleza, las cuales se ajustan a principios y leyes de reciprocidad, complementariedad, correspondencia, integralidad, alternabilidad, ciclicidad, estabilidad. Todo lo contrario a los esquemas de hoy: competencia, rentabilidad, eficiencia, desarrollo, progreso, excelencia. Hay una gran diferencia entre Vivir Mejor Y Vivir Bien a costa de los demás y de la naturaleza, y Vivir en Armonía con los demás y con la naturaleza.
Esa es la revolución educativa de hoy en día, es una revolución de conciencia, no principalmente económica sino trasgresora de los valores y del tipo de relación con la naturaleza, es decir, con la madre vida (la Matria y no la Patria). Es una revolución de humildad para mirar con sacralidad a la Pachamama (¡Basta de curuchupas (Derechas) y de pachamamistas (Izquierdas)¡). Es una revolución de respeto, para no cuidar de la naturaleza (ecologismo) y peor para explotarla (capitalismo neoliberal y extractivismo de Estado) sino para respetarla (complejidad). Lo cual empieza por aprender a respetarse a sí mismo, quién no respeta a los otros, sea naturaleza humana o extra-humana, no respeta realmente nada. No es una revolución ecológica, es mucho más que eso, es una revolución espiritual o conciencial, es una revolución de integralidad y totalidad, para una vida plena y armónica (sumakawsay).
Los abuelos y abuelas de sabiduría nos están esperando en los YACHAY WASI para compartirnos todos sus saberes sagrados milenarios. Para ello solo se necesita: humildad y co-razón…

(1)   Javier Medina, Mirar con los dos ojos.
(2)   Pablo Dávalos, Sumak Kawsay (La Vida en Plenitud)
(3)   Josef Estermann, Filosofía Andina
(4)   Reynaldo Vilela, Complementarismo Andino y Modernismo
(5)   Javier Medina, El contexto cosmológico para pensar nuestras políticas públicas.
(6)    Bonaventura de Souza, Octava carta a las izquierdas.
(7)   Luis Tapia, El tiempo histórico del desarrollo.

Atawallpa Oviedo Freire
Multiversidad “Yachay Wasi”