miércoles, 19 de agosto de 2015

LAS CELULAS GUERRILLERAS DE CORREA


Los encapuchados, los activistas, los agentes, los garroteros, los fotógrafos, los disfrazados, los periodistas… que acompañan a las acciones de la oposición -especialmente indígena-, ¿son gente que apoya su lucha o por el contrario son infiltrados de Correa con el propósito de generar desunión, desconcierto, confusión?
Es obvio que Correa ha puesto en marcha sus células de guerrilla urbana o fuerzas de choque o comités de defensa de la revolución, o cualquier nombre que se le quiera dar, al final son grupos especializados que como toda guerrilla cumplen determinadas funciones para crear focos de combate. Es claro que estas células están asesoradas por guerrilleros expertos, algunos de ellos hoy funcionarios púbicos, y otros que siguen o vienen de la izquierda castrista nacional e internacional y que conocen de tácticas urbanas de guerrilla. Por ejemplo: No es casual la decisión de retirar por 2 meses de la Cancillería a Ricardo Patiño, él es formado en insurgencia guerrillera en Nicaragua. Todos ellos tienen acceso a toda la información de la policía, de inteligencia militar, de la Senain... y sin que los funcionarios comunes y corrientes de estas instituciones lo sepan, pues una copia de esos informes también les llega a ellos por “obra de la gracia divina”.
Son ellos los que empujaron a Salvador Quishpe[1] y Carlos Pérez Guartambel[2] contra la policía para que luego ellos los golpeen cobardemente y duramente como se ha podido observar los moretones -especialmente en la cara-, al igual que pasó con la compañera de Pérez Guartambel. Son los que golpean o lanzan bombas molotov[3] a las fuerzas antimotines. Son los que se encargan de enviar y/o llevar los ramos de flores para amedrentar a los adversarios del régimen. Son los que van en autos con vidrios polarizados y sin placas para amenazar a activistas o abogados o cualquier persona en contra del gobierno. Son los que están cerca de Carondelet vestidos de civil como cualquier transeúnte pero prestos para atacar a cualquiera que intente hacer la mínima seña de desacuerdo a la gestión correista. Son los que hicieron el autoatentado en la central de Alianza País en Guayaquil, y en el Telégrafo y El Universo (para despistar), a nombre de un supuesto Frente de Liberación Nacional que hasta ahora el gobierno no ha hecho nada obviamente. Etc., etc.
Es decir, son las típicas tácticas y estrategias de la izquierda foquista o guerrillera que han actuado en todo el mundo y que ahora la ejecutan dentro del correato. Utilizan tácticas estalinistas para su conformación, es decir, son células secretas y selectas, que no se conocen entre las distintas células, de tal manera que puedan atacar indistintamente y hasta pueden sacrificar a algunos de ellos en ciertas circunstancias, como también sacrificar a algunos policías que son masacrados por ellos para que luego sean incriminados por Alianza País[4] como parte de la oposición. Los jefes policiales ni siquiera lo saben y luego aparecen rechazando a aquellos que atacan a sus compañeros uniformados.
Cómo actuaron el 13 de agosto día del paro nacional? La marcha avanzó normalmente hasta cerca del palacio de gobierno, hasta cuando aparecieron los encapuchados de Correa y comenzaron a lanzar palos, cuetes, piedras (después de romper las aceras) contra la policía. Otros se ataron grandes troncos entre sí para formar arietes y se lanzaron contra los antimotines. Cuando ya fue suficiente el tiempo, la cantidad de agresiones y las cámaras de televisión públicas y privadas hicieron las tomas y fotos necesarias, los altos mandos dieron la orden de atacar. Obviamente los encapuchados desaparecieron, los prisioneros y los golpeados fueron los manifestantes que no atacaban con virulencia. Ni un solo enmascarado fue perseguido, ni agarrado, ni nada, lo cual es la prueba contundente de que todo este show ya venía montado, que esa es la táctica de provocar violencia extrema para que luego Correa aparezca en la televisión mostrando las imágenes de los violentos opositores y justificando el accionar de la policía, y llamando a la acción de los jueces para que actúen contra los instigadores de tanta violencia.
Evidentemente la mayoría de la población se lo ha creído, incluso muchos periodistas astutos -como Roberto Aguilar[5]- quien cree que son grupos de violentos de la izquierda extremista. Pero existen algunas pruebas concretas: Por ejemplo, en las redes sociales se difundió la foto de un garrotero con un saco del equipo de futbol LDU, que luego fue identificado por alguien y subió una foto de él con miembros de Alianza País. El Ministro del Interior señaló que ya había identificado al agresor de los policías[6], con eso despistaron a mucha gente de que estaban haciendo algo pero hasta ahora no lo han capturado[7]. Hay otro caso que sucedió en la calle Benalcazar, donde un grupo se percató de que un encapuchado con bombas molotov era un infiltrado, lanzaron gritos para que le cojan, éste les lanzó la molotov y salió corriendo, como cuenta Luis Alfredo Maldonado: “¡A ver, cojudos, se me empiezan a ir este rato a sus casitas, porque a este gobierno no lo tumbarán derechosos como ustedes, cabrones entregados a la oligarquía!”. Los marchantes aún estaban dispersos sobre la calle Benalcázar y, durante unos segundos, el silencio reinó. El malhechor continuó con su retahíla de improperios: “¡Hijos de puta, es hora de que se larguen, reconozcan que la tienen perdida. Este gobierno es popular y no podrán contra él!”[8].
Esta es la doble moral de Correa, que enjuició a los 10 de luluncoto acusándoles de que eran una célula guerrillera insurgente. Puede decir Correa que no las tiene? Podremos creerle, cuando de igual manera dice que no existe contrato entre la Senain y Hacking Team. Ni que fuéramos tontos como él cree que es el pueblo ecuatoriano.
Y cuál es su estrategia? Correa siempre habla de violencia[9], busca posicionar la idea de que la violencia viene del otro lado, que él es una mansa palomita, que busca la paz. Es decir, todo lo contrario. Lanza violencia con su boca o mete violencia con sus células guerrilleras y luego aparece él para criticar la violencia de los perversos opositores. La típica estrategia que también usa la CIA, que él bien la conoce y de la que suele también hacer referencia. Confabular un evento, atribuirlo a la oposición, y luego aparecer como el que invoca a que el pueblo se rebele contra los violentos[10].
Con la experiencia de los derrocamientos a Mahuad, Abdalá y Lucio, como lo que sucede en Venezuela, Nicaragua, y en Cuba desde hace 50 años, están preparados y no será fácil tumbarle a Correa. Realmente una derrota a Correa solo será factible en las urnas, aunque todas estas acciones de lucha podrán ir creando esas condiciones hasta que llegue el día de las votaciones y pueda hacerse realidad su salida. Lo cual además implica vigilar perspicazmente al CNE donde unos de los capos de esta izquierda: Rene Maugé, estará maquinando las tácticas y estrategias para que ello no sea posible.
Y ahora con el estado de excepción que acaba de dictar Correa, en el que se señala que solo será en relación al volcán Cotopaxi, va a intentar despistar al común e ingenuo habitante, pero es evidente que será el mecanismo para irse duramente en contra de la oposición. Por qué declara a nivel nacional el estado de excepción, si el problema es solo alrededor del Cotopaxi. Él sabe que es el momento oportuno o tiene un gran pretexto para lanzarse a desarmar al movimiento indígena que ahora se muestra firme. Él conoce muy bien que la acción de la oposición irá en crescendo, y necesita de un instrumento legal para detenerlo. Dirá que las acciones desestabilizadoras de la oposición no le permiten concentrarse en el Cotopaxi, por lo que es necesario acallarlos y sancionarlos.
La lucha será fuerte de aquí para adelante y si la oposición se descuida o descansa un momento será su perdición. Solo si se mantiene activa, si continúan las acciones, si se prolonga el paro y se la canaliza en un gran levantamiento será posible detener la arremetida del correato. De ahí que no es descabellado cuando la derecha dice que no quiere que el Ecuador se convierta en otra Venezuela o Cuba, pero tampoco se trata de que siga en este lado, es decir, bajo la dependencia de EEUU y todo el sistema capitalista. El camino para el Ecuador y demás países del mundo es un camino propio, milenario, profundo, y ese es el sistema comunitario de vida en cada una de sus versiones particulares, el sumak kawsay en el caso de los Andes. 





[1] "Estaba tocando mi tambor en la esquina de las calles Bolívar y Guayaquil. Al frente había un cerco policial. De pronto sentí que alguien me empujaba y fui a parar en medio de los dos cordones de la Policía. No sé a qué hora exactamente fue. Había infiltrados que me empujaron a los policías. Me cogieron del pelo y me golpearon la cabeza contra el piso. Yo quería levantarme y no me dejaban. Después de unos momentos que se cansaron, me arrastraron y patearon. Luego usaron sus toletes; tengo reventadas las manos. EL COMERCIO, 13-08-15
[2] Una dirigente contó que fue detenida junto con Pérez Guartambel. Dijo que ambos fueron golpeados y puestos en libertad. Al presidente de la Ecuarunari, agregó, lo llevaron en una ambulancia a una clínica que, por seguridad, ocultó su ubicación. EL UNIVERSO, 14-08-15
[3] Un encapuchado lanzó una bomba molotov que se incendió en los pies de los gendarmes. Ellos respondieron con una descarga de gas lacrimógeno. La multitud asfixiada entró en pánico. El enfrentamiento siguió varios minutos hasta que los indígenas siguieron avanzando en la marcha y jóvenes encapuchados les tomaron la posta para agredir al cerco policial. EL UNIVERSO 14-08-15
[4] Luego, en la inauguración del diálogo, (Gabriela) Rivadeneira corrigió: “Pero no vamos a sentarnos tampoco con quienes han caotizado las calles, que han dejado a varios heridos, que han dejado daños en el patrimonio de la humanidad como es nuestra capital y que también han dejado pérdidas económicas por el cierre de algunas vías en el país”. EL UNIVERSO, 18-08-15
[5] http://lalineadefuego.info/2015/08/18/un-analisis-sobre-el-paro-nacional-que-no-va-a-gustar-a-nadie-por-roberto-aguilar/
[6] El ministro del Interior, José Serrano, aseguró que el principal implicado fue identificado como Esteban Alejandro M. Ch., quien, según las investigaciones, sería funcionario del Sistema de Transporte Trolebus, puesto que se lo identificó en la nómina de personal de la Alcaldía. Serrano reprochó la actuación del ciudadano. Ese día fueron agredidos 6 policías, quienes presentaron fracturas en piernas y clavículas. Hasta el momento, el sospechoso no ha sido localizado, sin embargo, el Ministro informó que se colocarán todas las alertas para lograr su ubicación. EL CIUDADANO 10-07-15
[7] Los incidentes fueron protagonizados por infiltrados “encapuchados”, que lanzaron bombas molotov y piedras en contra de los policías. Así lo dio a conocer el ministro del Interior, José Serrano. “Hay que tomar acciones, definitivamente”, agregó. ELTIEMPO.COM.EC 2014-09-18
[8] Entonces vinieron los insultos. La gente aún estaba en shock luego del entremés represivo, cuando uno de los enmascarados gritó: “¡A ver, cojudos, se me empiezan a ir este rato a sus casitas, porque a este gobierno no lo tumbarán derechosos como ustedes, cabrones entregados a la oligarquía!”. Los marchantes aún estaban dispersos sobre la calle Benalcázar y, durante unos segundos, el silencio reinó. El malhechor continuó con su retahíla de improperios: “¡Hijos de puta, es hora de que se larguen, reconozcan que la tienen perdida. Este gobierno es popular y no podrán contra él!”. Los ciudadanos respondieron con algo de temor, pero sin ocultar su enfado. “¡Da la cara, primero!”, “¡No te pongas violento!”, “¡La marcha es pacífica!”. Hasta que alguien gritó con indignación: “¡Cógele, que ese es infiltrado!”. Y la respuesta fue explosiva. Literalmente. Con una fosforera, el encapuchado no dudó en encender la molotov y lanzarla con violencia hacia la gente, a la vez que emprendía una veloz y cobarde retirada hacia la calle Rocafuerte. Sobre el piso solo quedó una mancha con las marcas de la gasolina quemada.
http://labarraespaciadora.com/actual/infiltrados/
[9] "Hubo violencia; no paro. Esa es una realidad, nadie paró, nadie le hizo caso, no tienen apoyo, no tienen nada, pero frente a esa frustración entonces recurren a la violencia y lo que hicieron fue cerrar carreteras", afirmó el mandatario en una entrevista con medios de comunicación en Pimampiro, provincia de Imbabura (norte del país), donde encabeza el gabinete itinerante. ANDES, 14-08-15
[10] Un llamado a la mayoría de ciudadanos a “rebelarse” en paz y en democracia contra eventuales daños en carreteras o suspensión de servicios públicos que realizarían grupos opositores que impulsan un paro nacional el 13 de agosto, hizo ayer el presidente de la República, Rafael Correa, ante miles de ciudadanos que asistieron al enlace 434 que se realizó en el estadio Carlos Nieto Pesántez, del cantón Santa Rosa, provincia de El Oro. EL TELEGRAFO, 26-07-15